Gandia es una ciudad costera en la provincia de Valencia que experimenta una transformación poblacional muy significativa durante la época estival, con un aumento masivo de población que pasa de los cerca de 80.000 habitantes hasta alcanzar los 300.000 en su pico más alto de agosto. La playa de Gandia y el clima son dos de los reclamos y atractivos más destacados de la ciudad, toda vez que se realizan esfuerzos importantes por diversificar las actividades lúdicas, deportivas, sociales y culturales así como la desestacionalización del turismo.
¿Cómo gestionar la seguridad y la convivencia ante el impacto del turismo? Nos lo cuentan…
- Lydia Morant Varó, Concejala Delegada de Protección, Seguridad y Convivencia. Aporta una visión de proximidad y cercanía con los vecinos, de la prevención como principal herramienta de trabajo en todos los aspectos de la seguridad y de la protección de las personas más vulnerables.
- José Martínez, Comisario Jefe de la Policía Local de Gandía, uno de los servicios más cercanos para todos los vecinos/as y visitantes. Su principal cometido es establecer el rumbo de la seguridad local a través de la planificación y la gestión de la Policía Local y de los numerosos recursos que, de manera transversal, tienen contacto permanente o esporádico con nuestro servicio.

¿Qué retos para la seguridad y la convivencia entraña el crecimiento poblacional en época estival? Específicamente, ¿a qué tipo de problemáticas debéis hacer frente?
Los retos para la seguridad y la convivencia en Gandia en época estival son siempre mantener los niveles de seguridad de todo el año. Nuestra expectativa es mantener una muy buena percepción de seguridad a través de un contacto amable y ágil con los servicios policiales y un trabajo de prevención permanente. Esta prevención se materializa, por ejemplo, en los dispositivos de festivales de música con suficiente personal de la
organización (incluyendo seguridad privada y personal de admisión), puntos violeta contra agresiones machistas, control de alcohol y drogas en recinto y vías de circulación, y una adecuada gestión de la movilidad, entre otros aspectos.
Específicamente, los delitos patrimoniales se focalizan en la playa y paseo marítimo con pequeños hurtos, así como venta ambulante o “top manta” que también aumenta en verano. A nivel de delitos contra las personas principalmente se trata de distintas formas de agresiones en los entornos del ocio nocturno y a partir de las horas nocturnas. Alrededor de este aumento y movimiento poblacional, se acentúan problemas de orden administrativo que afectan a la convivencia y al civismo, como son el botellón, los problemas en el entorno de apartamentos turísticos (legales e ilegales), y contaminación acústica por música u otros ruidos que perjudican el descanso de otros vecinos.
¿Qué medidas habéis implementado desde el municipio de Gandía a nivel de seguridad, prevención y convivencia para hacer frente a los retos del aumento poblacional por el turismo?
Para hacer frente a estos retos, el Ayuntamiento de Gandia, en coordinación con la Policía Nacional, la Guardia Civil, los servicios médicos de urgencia (CICU), los Bomberos, Cruz Roja, Protección Civil, y las empresas de seguridad privada implementan operativos especiales de verano, que incluyen un refuerzo de la seguridad y la convivencia con más presencia policial, vigilancia 24 horas en la playa mediante quads y la implantación de un sistema de videovigilancia que mejorará la prevención, la respuesta inmediata y la investigación de incidencias. Además, se activa el Servicio de Atención al Turista Extranjero (SATE) para facilitar la presentación de denuncias y la atención a visitantes.
La ciudad también impulsa los Puntos Violeta en festivales para prevenir y actuar frente a la violencia de género, y desarrolla el Plan Respeto, que incluye mejoras en limpieza, mobiliario urbano, alumbrado, mantenimiento de espacios públicos y medidas contra el incivismo para favorecer una mejor convivencia ciudadana.
¿Ha habido una evolución en los datos de criminalidad estival en los últimos años?
Sí, podemos observar que existen oscilaciones en los datos de criminalidad durante los diferentes veranos en los últimos años. Pero es importante exigir un análisis riguroso de estos datos para contar con un diagnóstico adecuado y ofrecer un plan de respuesta coherente. Los datos permiten numerosas interpretaciones, a veces parciales y sesgados, por lo que desde nuestra posición debemos trabajar por mejorar la prevención. Anticiparnos a aquellos fenómenos delictivos e incluso aquellos que representan infracciones administrativas pero que influyen y pueden ser un estadio previo a situaciones más graves y que desde luego influyen en la percepción subjetiva de seguridad. Y debemos insistir en la implicación de todos los servicios públicos y privados en la mejor gestión de la seguridad, todos tenemos un cometido en este objetivo.
¿Cuáles son los principales retos en materia de seguridad que plantea la masificación turística a medio y largo plazo?
El principal reto es establecer un modelo de seguridad sostenible, que impida la saturación de los servicios públicos, que facilite la adaptación de las infraestructuras viales y de espacios públicos y mantenga un servicio de calidad, similar durante todo el año. A partir de la sostenibilidad, específicamente destacaría que es necesario regular y acotar los pisos turísticos, como fuente de problemas de convivencia y tensión entre turistas y residentes. Una mejora del tráfico urbano, de los estacionamientos y circulación también facilitará un turismo más amable y que no deteriore nuestro entorno urbano.
¿Qué impacto ha tenido formar parte del FEPSU en la gestión de estos retos y problemáticas en el plano de la seguridad y la convivencia?
Formar parte del FEPSU es una mejora como personas, como profesionales y como servicio. El lema de “ciudades que ayudan a ciudades” es un magnífico resumen de una ayuda permanente desde el trabajo diario y el apoyo desde la experiencia de cada una de nuestras ciudades, cuyas particularidades no impiden ver problemáticas comunes y vías de solución alternativas.
Recomiendo a todos formar parte del FEPSU, hemos conseguido crear y consolidar un equipo, un grupo de personas que desde nuestras respectivas ciudades, aportamos valor a otras ciudades y responsables en su labor diaria. Trabajamos codo con codo con ciudades de nuestro entorno como Xàbia y Dénia; capitales referentes como Zaragoza, Barcelona o Madrid que llevan muchos años de trabajo en el foro. Hemos visto con enorme alegría la incorporación de nuevas ciudades como Bilbao y Murcia, que son referentes de gestión pública en numerosos aspectos urbanos. Toda esta red permite trabajar, gestionar e innovar desde la confianza que ofrece el reto constante que representa la seguridad urbana.
