Serenos: programa de agentes cívicos nocturnos

El Ayuntamiento de Santa Coloma de Gramenet cuenta desde el 2019 con un equipo de agentes cívicos nocturnos que tienen la tarea de mantener la convivencia en el espacio público durante la noche. A estos agentes se les ha llamado serenos, en recuerdo a esa figura pública de antaño que se encargaba de vigilar las calles de los municipios en horario nocturno. Este servicio cuenta con 18 agentes cívicos que realizan rondas nocturnas por los seis distritos de Santa Coloma, con el objetivo de crear entornos de confianza y mejorar la sensación de seguridad del vecindario. 

Entre las tareas que tienen los serenos se encuentra la inspección del mobiliario urbano, el alumbrado, los vehículos estacionados y el estado general de los edificios y los comercios para detectar desperfectos o alteraciones. También tiene la función de asistir a personas que necesiten ayuda por encontrarse perdidas o desorientadas: por ejemplo, personas mayores a las que les dé miedo bajar solas a tirar la basura o personas con movilidad reducida o discapacidad que necesiten ir a una farmacia de guardia por la noche. También podrán informar sobre los medios públicos de transporte, los equipamientos o servicios locales.


La puesta en marcha de este proyecto parte de la idea que la seguridad no está vinculada únicamente a la policía y la prevención del delito, sino que se trata también de tener entornos amables en los espacios públicos. Este servicio, además, tiene una vertiente social, ya que la creación de plazas de serenos ha permitido contratar personas del municipio que mayores de 45 años y en situación de paro de larga duración. Por otro lado, el cuerpo de agentes cívicos está formado por ocho hombres y ocho mujeres que patrullan en parejas mixtas, promoviendo así también la paridad de género en el servicio.


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Mediación escolar para acabar con el bullying

El Ayuntamiento de Madrid ha empezado a implementar este 2020 el proyecto Acoso Escolar Cero, el cual busca prevenir el bullying en las aulas madrileñas. La medida destacada de esta iniciativa es el programa de mediación escolar, en el cual se busca que el alumnado, el personal docente y las familias trabajen juntos para solucionar los conflictos surgidos en la escuela. 

El proyecto Acoso Escolar Cero contempla también un programa de formación y sensibilización específica en convivencia y resolución de conflictos para el alumnado, que aborda áreas y temáticas como los valores igualitarios, las habilidades de comunicación, la gestión emocional y el rechazo de la violencia con la elaboración de decálogos de buen trato. El tercer eje de esta iniciativa del municipio madrileño es un programa de intervención psicológica especializado en violencia entre menores, que cuenta con una atención directa a las víctimas, agresores y familias y espectadores pasivos en los casos que sea necesario.

Además, esta iniciativa cuenta también con una línea específica de atención dirigida a menores LGBTI que sufren acoso como respuesta a los datos que indican una especial virulencia del bullying hacia jóvenes de este colectivo y, de una forma más grave, a los jóvenes trans. Un estudio de la OCDE sobre el bienestar de los niños y adolescentes pone de manifiesto que el bullying, tanto físico como psicológico, es frecuente y en el caso de España alcanza a un 14 % de los menores.


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