Prevenir el racismo desde lo local

El racismo es un fenómeno sistémico en la sociedad, el cual opera a todos los niveles, desde lo personal a lo político y económico, y genera situaciones de discriminación evidentes (un insulto, una agresión, la negación de un servicio), así como otras más sutiles y más difíciles de identificar y prevenir. Por este motivo el Ayuntamiento de Barcelona ha decidido desplegar una nueva estrategia para abordar la prevención de este fenómeno a través de un servicio específico y de referencia en la ciudad: la Oficina por la No Discriminación (OND). En FEPSU te explicamos en qué consiste esta perspectiva novedosa para hacer frente al racismo a nivel local. 

Tres niveles de actuación

La nueva estrategia antirracista que se ha puesto en marcha en Barcelona contempla tres niveles distintos de actuación. En primer lugar, se centra en la prevención general del racismo, con acciones orientadas a deconstruir los prejuicios en los que se fundamentan las discriminaciones. En segundo lugar, se despliegan acciones más específicas, dirigidas a desactivar las actitudes y conductas racistas más manifiestas. Por último, pero no menos importante, la estrategia aborda también la protección frente a la vulneración de derechos.

Bajo el lema ‘Por una Barcelona antirracista’, esta medida del gobierno local de la capital catalana tiene en consideración la necesidad, la voluntad y el compromiso firme de implicar a las personas racializadas en el diseño y despliegue de las líneas de trabajo que se proponen, ya que, como señalan desde el mismo ayuntamiento, “no se puede trabajar de forma efectiva y honesta para deconstruir el privilegio blanco sin la participación protagonista de este colectivo”.

En este sentido, una de las acciones que prevé esta estrategia de abordaje del racismo es la creación de una bolsa de personas formadoras racializadas que participarán en las actividades de formación previstas, tanto para el personal interno de los servicios municipales que tienen contacto directo con la ciudadanía, como en sesiones de formación externas que la OND realiza de forma recurrente.

Una prevención transversal

Uno de los ámbitos donde el Ayuntamiento de Barcelona quiere implementar el nuevo modelo de prevención contra el racismo con personas racializadas es en las comunidades educativas y centros escolares. Por un lado, se busca potenciar la mirada antirracista en las escuelas e incrementar el número de centros adheridos al programa de ‘Escuelas por la igualdad y la diversidad’, así como mejorar la presencia y expresión de la diversidad de nuestra sociedad en los materiales pedagógicos utilizados en los centros educativos. Sin embargo, el alcance de la estrategia de prevención no termina en las aulas, sino que quiere llegar también al personal de espacios como los comedores escolares y las actividades extraescolares, así como a las asociaciones de familias y otros espacios de la comunidad educativa no formal, como los casales y las actividades de ocio extraescolar.

Otro sector destacado en el que el ayuntamiento quiere intervenir de forma prioritaria es el sector inmobiliario, ya que los agentes que trabajan son un actor clave e indispensable en la prevención de la discriminación en el acceso a la vivienda por su rol de intermediación en las relaciones comerciales en el mercado de alquiler. El reciente estudio encargado por el Ayuntamiento de Barcelona, ‘Discriminación a la carta’, muestra una alta aceptación de las prácticas discriminatorias entre los agentes inmobiliarios, si bien entre los colegiados existen más reticencias en aceptarlas y normalizarlas. 

Por este motivo, el consistorio ha acordado, en el marco de esta nueva estrategia de prevención del racismo, la celebración de un programa formativo con profesionales del sector para prevenir y detener actitudes discriminatorias, así como seguir tejiendo espacios de colaboración con representantes de las propiedades, agentes de la propiedad inmobiliaria y agencias inmobiliarias para mejorar la sensibilización de sus colegiados.

Mejorar los canales de denuncia

Desde el Ayuntamiento de Barcelona explican que la infradenuncia es una de las principales dificultades a la hora de detectar situaciones de discriminación en la ciudad. Un hecho que es especialmente preocupante, pues refleja la normalización de algunos comportamientos racistas, así como la desconfianza o la dificultad de acceso por parte de la población racializada a los servicios a través de los cuales se formaliza la denuncia. 

Por ello, la OND desplegará en los distritos de Sant Andreu i Sants-Montjuïc dos puntos de información y atención sobre discriminación y defensa de derechos. En paralelo, se desplegará el proyecto Antenes, a través del cual se capacitarán a entidades ciudadanas que trabajan a nivel local, como asociaciones de vecinos o de padres y madres de familia, para que incorporen o refuercen la mirada antirracista y se conviertan en asociaciones colaboradoras de los servicios municipales contra la discriminación.

Por otro lado, la OND aprovechará todas las herramientas jurídicas de las que se dispone, con el despliegue de la ‘Ley 19/2020, de igualdad de trato y no discriminación’, así como de los mecanismos de justicia restaurativa y defensa de los derechos de la víctima, que incluyen, entre otros aspectos, el acompañamiento y empoderamiento de las víctimas, un régimen amplio de infracciones, y herramientas de reparación y educación al sujeto infractor. El Ayuntamiento de Barcelona destinará recursos técnicos y humanos de la OND para desarrollar este régimen de garantía, y diseñará e implementará un plan de formación a servicios municipales clave en esta materia.

En FEPSU hemos estado siempre comprometidos con la prevención del racismo, ya que es una de las principales causas de discriminación que altera la convivencia en las ciudades. Por este motivo, desde nuestra red hemos compartido iniciativas como el proyecto CLARA, donde desde una óptica basada en el trabajo comunitario y local se intenta favorecer la cohesión social y hacer frente a los discursos de odio. Además, nos hemos hecho eco también de las reclamaciones de distintas entidades locales que abogan por facilitar la denuncia de las situaciones de discriminación racial, como medida necesaria para poder avanzar hacia una mejor prevención de la problemática. 

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Comunidades locales contra el racismo

En sociedades diversas culturalmente como las europeas, las policías locales y de proximidad se vuelven actores muy relevantes para poder detectar, prevenir y actuar ante cualquier tipo de discurso de odio, como el racismo o la xenofobia. Por este motivo, el proyecto CLARA ha reunido a los ayuntamientos de Madrid, Elche, Fuenlabrada, Getafe, Leganés, Málaga y Pamplona para desarrollar distintas herramientas y recursos que ayuden a favorecer la cohesión social y la convivencia en estas ciudades españolas. En FEPSU te explicamos los objetivos, metodologías y conclusiones de esta iniciativa. 

Aprendizaje comunitario

El proyecto CLARA (Comunidades Locales de Aprendizaje contra el Racismo, la Xenofobia y los discursos de odio) tiene como meta la mejora de las capacidades de las autoridades locales y de las policías de proximidad para la prevención, identificación, mediación y lucha contra los incidentes racistas, xenófobos y, en especial, los discursos y delitos de odio que amenazan la convivencia pacífica en las ciudades. 

Tras dos años de trabajo, el pasado 4 de febrero se celebró en Madrid la conferencia final del proyecto, en la que participaron las más de 136 mujeres y hombres policías y las 65 personas representantes de entidades locales y organizaciones de la sociedad civil que participaron a lo largo de todo el proyecto. 

La iniciativa ha contado con la cofinanciación de la Unión Europea, dentro del Programa de Derechos, Igualdad y Ciudadanía (2014-2020), y ha sido gestionado por un consorcio coordinado por el Ayuntamiento de Madrid, con la participación de los consistorios de Elche, Fuenlabrada, Getafe, Leganés, Málaga y Pamplona, además del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones a través del Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (OBERAXE), la cooperativa social Dinamia, la Bradford Hate Crime Alliance y la Universidad de Salamanca.

¿Cómo ha funcionado?

El proyecto CLARA se ha basado en una metodología de formación innovadora, que ha partido en una primera instancia de la formación de siete Comunidades Locales de Aprendizaje (CLAP) en cada uno de los municipios participantes. Estas comunidades de aprendizaje han estado integradas por representantes de las policías locales y organizaciones civiles de las distintas ciudades, a través del asesoramiento de la Universidad de Salamanca

El objetivo de conformar estos grupos de trabajo era el diseño de estrategias compartidas, dirigidas a conseguir la interacción cara a cara y la generación de confianza mutua entre los distintos actores policiales y sociales involucrados en las CLAP; pero sobre todo con la meta de reforzar las sinergias entre actores institucionales y agentes sociales clave (donde se incluye también a las comunidades afectadas por el discurso de odio), como un paso previo para poder combatir el racismo, la xenofobia y los delitos de odio a nivel local. 

Una vez diseñadas estas estrategias, las CLAP han pasado a la fase de prueba piloto y de puesta en práctica de las mismas, a través de un modelo de seguimiento y apoyo a las víctimas de delitos y discursos de odio dentro de las comunidades locales, con la intención de mejorar la acción policial comunitaria desde el punto de vista de la prevención y de la mediación.

Finalmente, el proyecto CLARA también buscaba promover el intercambio de experiencias a nivel europeo. En concreto, las y los policías y agentes sociales participantes del proyecto han realizado una visita de estudios a Bradford (Inglaterra) para conocer la experiencia de la Bradford Hate Crime Alliance, así como para colaborar con la Coalición de Ciudades contra el Racismo (ECCAR) y otras redes europeas, con el objetivo de intercambiar metodologías de actuación y resultados, así como realizar una propuesta de transferibilidad del modelo a otros contextos europeos.

Las estrategias resultantes 

El resultado de toda esta metodología de trabajo ha sido la generación de diversos productos que incluyen protocolos de actuación policial, creación de unidades especializadas para la lucha contra los delitos de odio y el establecimiento de marcos estables de cooperación y comunicación entre las policías comunitarias, otras entidades locales y las organizaciones de la sociedad civil.

Inicialmente, el proyecto CLARA se marcaba como meta la elaboración de un proyecto común de transformación a aplicarse en todas las localidades participantes. Sin embargo, las propias comunidades locales optaron, debido a las necesidades identificadas, en trabajar más de un proyecto; ya que la complejidad de las transformaciones esperadas y el escaso nivel de desarrollo de este tipo de estrategias en municipios concretos requería de varias acciones conjuntas que atendieran todos los ejes de prevención, intervención, coordinación y asistencia

En concreto, estos han sido los resultados que ha tenido el proyecto en cada una de las localidades participantes: 

  • La CLAP de Elche ha desarrollado una Unidad Específica de Relaciones con la Comunidad, que se apoya en una mesa técnica de trabajo. 
  • La CLAP de Fuenlabrada ha diseñado una Alianza por la Tolerancia y Contra el Odio y la Discriminación cuyo objetivo es aflorar los incidentes y delitos de odio gracias a la colaboración con las asociaciones. 
  • La CLAP de Getafe ha desarrollado una unidad de Gestión de la Diversidad que trabaja coordinada con una Mesa Mixta, también creada de acuerdo con la Guía para reconocer y actuar ante los delitos de odio, elaborada por la comunidad. 
  • La CLAP de Leganés ha diseñado dos productos: la Comunidad Local por la Convivencia y la Diversidad y el Manual de Procedimiento de Actuación ante Casos de Racismo, Xenofobia y Delitos de Odio. Este último, incluye un flujograma de actuaciones policiales ante delitos e infracciones
  • La CLAP de Madrid ha creado un guía “Racismo, Xenofobia y Otras Formas de Intolerancia: Manual de Actuación Policial” y ha diseñado la figura del agente enlace con la comunidad, dependiendo de la Oficina de Atención al ciudadano.
  • La CLAP de Málaga ha proyectado la creación de un Subgrupo de odio y diversidad y ha desarrollado una formación de choque en detección, prevención y tratamiento de incidentes y delitos de odio y discriminación, ya impartida a aproximadamente 350 policías. El desarrollo de un manual policial sobre delitos de odio permanece, en el momento de redactar este informe, inconcluso.
  • La CLAP de Pamplona ha diseñado un acuerdo de colaboración entre asociaciones y Policía Municipal de Pamplona cuyo objetivo principal es incrementar el conocimiento y la denuncia de los delitos e incidentes de odio a través de la creación de una red de denuncia y el formulario de denuncia desarrollado también como producto.

En FEPSU hemos abordado en distintas ocasiones la importancia de trabajar en la prevención de los delitos de odio en el ámbito local. En este sentido, a finales de noviembre de 2021 organizamos un webinar destinado a analizar cómo prevenir y abordar los delitos de odio por motivos de identidad sexual o de género. Puedes encontrar las principales conclusiones del debate en este artículo. Además, también nos hicimos eco de las recomendaciones de la Fiscalía General del Estado para prevenir los discursos de odio en las redes sociales, las cuales son el primer eslabón para su prevención. 

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La conferencia internacional de Efus: aprendizajes y reflexiones

Los pasados 20, 21 y 22 de octubre, Niza (Francia) se convirtió en el epicentro del debate y el pensamiento alrededor de la prevención del delito y la seguridad urbana. Efus celebró su conferencia internacional, Seguridad, Democracia y Ciudades, la cual contó con representantes de instituciones locales, regionales, estatales y europeas, así como de organizaciones internacionales. Los distintos socios de FEPSU estuvieron también entre los participantes, colaborando activamente en los talleres, conferencias y mesas redondas que se organizaron. Te resumimos nuestra participación en este evento, que es el más grande de Europa sobre la materia. 

Claves para prevenir la discriminación

Uno de los talleres que se llevaron a cabo en la jornada inaugural, el miércoles 20 de octubre, intentaba responder a la siguiente pregunta: ¿Cuál es el papel de las ciudades y regiones en la prevención de la violencia discriminatoria? El panel contó con la participación de Sonia Andolz, directora general de Administración de Seguridad del Departamento de Interior de la Generalitat de Catalunya, una de las instituciones que forma parte de FEPSU. En la actividad participaron también expertos y representantes de distintos municipios y entidades expertas en la materia.  

El objetivo del taller era analizar el papel de los organismos locales y regionales para evaluar e identificar situaciones en las que los derechos fundamentales de las personas estén en juego, así como las mejores estrategias para proteger y apoyar a los ciudadanos que se enfrentan a situaciones de discriminación​​. El punto de partida para el debate era el hecho que los actores locales que son protagonistas en la seguridad urbana pueden realmente marcar la diferencia al contrarrestar la violencia discriminatoria en su territorio a través de la prevención y la participación ciudadana de proximidad.

Para Andolz existen tres cuestiones clave a tener en cuenta para que los actores locales y regionales puedan reconocer y evitar la discriminación: primero, la sociedad tiene que estar organizada, ya que solo las sociedades organizadas tienen la capacidad de implementar estrategias; en segundo lugar, el gobierno y la administración, además de tener el propósito de prevenir la discriminación, tiene que tener la capacidad de poder evitar estas situaciones; y, finalmente, deben existir los instrumentos legales que permitan llevar a cabo estas estrategias. Si no se cumplen estos 3 niveles de exigencia, es difícil desarrollar políticas u otras acciones para prevenir la violencia discriminatoria.

En este sentido, las administraciones públicas tienen que estar preparadas para dar atención a cualquier persona. Andolz señaló que a veces las propias administraciones públicas son parte del problema, pues no brindan todas las herramientas para que las personas o las organizaciones sociales puedan denunciar las violencias discriminatorias sufridas por una tercera persona. Esto es clave según la directora general de Administración de Seguridad de la Generalitat, ya que a veces los ciudadanos que han sido víctimas no se sienten seguros a la hora de interponer una denuncia y por eso se debería permitir que las entidades sociales acompañen a las víctimas en este proceso. 

“La acción en favor de las víctimas de violencia discriminatoria no puede ser bloqueada por formalismos procedimentales”, señaló Andolz, quien también destacó que para afrontar la discriminación se necesitan tres instrumentos: la cohesión social y solidaridad de las personas, la puesta en marcha de medidas preventivas y protectoras adecuadas por parte de la administración y, finalmente, la reacción adecuada del aparato legislativo y judicial delante de las denuncias, específicamente a través de las infracciones. La directora general de Administración de Seguridad de la Generalitat destacó también la importancia de tener un marco legal para luchar contra la discriminación y explicó que desde el Departamento de Interior catalán se impulsan protocolos antidiscriminación en distintos ámbitos, como el transporte público o el deporte. 

Coordinación para mejores políticas

En la segunda jornada de la conferencia, celebrada el jueves 21 de octubre, se llevó a cabo el taller titulado Continuidad de la seguridad y diversificación de las partes interesadas en la seguridad, que contó con la presencia de Javier Scotto di Tella Manresa, concejal de Seguridad, Igualdad, Diversidad y Salud Pública del Ayuntamiento de Dénia, el cual es uno de los municipios socios de FEPSU. En el taller participaron también otros representantes locales y expertos en la materia. 

La actividad se centró en las necesidades de coordinación de los distintos actores públicos y privados que están involucrados en las políticas de seguridad local y prevención del delito. El debate giró entorno a la idea central de que las autoridades locales y regionales tienen que llevar a cabo actividades que contribuyan a la seguridad pública y la paz, como complemento a las competencias exclusivas de las autoridades nacionales (policía nacional y sistema judicial, por ejemplo). 

Además, más allá de las instituciones públicas que operan en el campo de la seguridad, también se tuvieron en cuenta a los otros actores que contribuyen a las políticas de seguridad, como el tercer sector, la ciudadanía, el sector comercial y las empresas de seguridad privada. Todos estos actores tienen diferentes culturas profesionales, modus operandi y propósitos, lo que plantea interrogantes acerca de la formación y la necesidad de aclarar sus respectivos roles y prerrogativas, armonizar legislaciones, cooperar y tomar en cuenta las acciones lideradas por la ciudadanía y la sociedad civil.

En el caso concreto de las políticas públicas dirigidas a prevenir la violencia de género, el concejal Scotto di Tella explicó que en Dénia se distribuyó una revista “femenina” que camufla en su interior números de teléfono, datos de interés, consejos y testimonios de otras mujeres que pueden ayudar a víctimas, como estrategia para concienciar y brindar herramientas para combatir situaciones de violencia de género. 

Mediación y turismo: dos retos urbanos

La participación de buena parte de los socios y socias de FEPSU se concentró en la última jornada de la conferencia, el viernes 22 de octubre. En el taller Ciudades y mediación participó Àngels Vila Muntal, directora de los servicios de Prevención del Ayuntamiento de Barcelona, junto con otros representantes locales y expertos en la materia. La actividad se centró en el papel de los equipos municipales de mediación para desactivar conflictos entre la ciudadanía y facilitar la vida cotidiana en la ciudad. Sobre este aspecto, Vila Muntal señaló que en Barcelona se ha evolucionado para responder a los retos de convivencia surgidos durante el confinamiento provocado por la Covid-19 y se ha puesto en marcha un servicio de mediaciones telemáticas para hacer frente a los retos que la pandemia ha supuesto para las ciudades a la hora de gestionar los conflictos entre vecinos y vecinas. 

El taller El desafío de promover un turismo urbano seguro y sostenible, en cambio, contó con la participación de Fernando Gaona, subsecretario y asesor de Seguridad de la Policía Local de Xàbia, quien junto a otros representantes locales y expertos en la materia debatieron alrededor de los retos que supone mantener la seguridad en entornos con alta presencia y demanda turística. Sobre estos aspectos, Ganoa subrayó que es muy importante que las administraciones locales traten a los turistas o visitantes ocasionales como si fuesen un “residente temporal”. 

Por otro lado, el subsecretario de la Policía Local de Xàbia también apunto que se deben reinventar los servicios policiales para alcanzar nuevos estándares de calidad. Además, se debe crear y mantener un lazo de unión con el ciudadano temporal más allá de su tiempo de estancia, por ejemplo a través de mecanismos de evaluación de los servicios municipales, y se deben comprender las necesidades de los nuevos conceptos de turismo desde una perspectiva europea, para poder llevar a cabo una correcta adecuación de los servicios municipales de seguridad

Finalmente, el Panel de Alcaldes fue una de las últimas actividades que se llevaron a cabo en la conferencia de Efus. En este evento participó Oriol Amorós, secretario general del Departamento de Interior de la Generalitat de Catalunya, junto a alcaldes y alcaldesas de diversas ciudades europeas. En su intervención, Amorós destacó que en Catalunya se está abriendo un debate social para decidir el modelo de seguridad que regirá en el territorio. “Nuestros cuerpos de seguridad y emergencias deben representar a la sociedad. Necesitamos incorporar más mujeres en la policía y bomberos”, señaló. 

El secretario general de Interior, además, apunto a la importancia de explicar a la ciudadanía que las sociedades son y seguirán siendo diversas. “¿El problema es la inmigración o que no sabemos gestionar este cambio? ¿Alguien está explicando a la población que la inmigracion va a existir sí o sí?”, cuestionó Amorós. 

Estas han sido algunas de las intervenciones más importantes de los socios y socias de FEPSU que participaron en la conferencia internacional Seguridad, Democracia y Ciudades, organizada por Efus. Si quieres conocer más sobre cómo fueron las distintas jornadas de este evento mundial dedicado a la prevención del delito y la seguridad urbana, no dudes en consultar nuestro perfil de Twitter, donde encontrarás el seguimiento en directo que hemos hecho de las distintas actividades que se llevaron a cabo en Niza.

Racismo y xenofobia, principales causas de discriminación

En 2020 se reportaron más de 430 situaciones de discriminación en Barcelona, según recogen los datos del último informe del Observatorio de las Discriminaciones, publicado a mediados de junio por el Ayuntamiento de Barcelona. El racismo y la xenofobia han vuelto a ser un año más los principales motivos de discriminación en la ciudad, ya que representaron un 34% de casos registrados. Por otro lado, la LGTBI-fobia no solo fue la segunda razón de discriminación, sino también la principal causa de agresiones físicas en la localidad. En FEPSU te compartimos algunas de las conclusiones de este informe de una de las ciudades socias de nuestra red.

Diversidad de motivos discriminatorios

El Ayuntamiento de Barcelona registró un total de 163 casos de racismo y xenofobia en 2020. La mayoría de estas discriminaciones fueron perpetradas por personas particulares (un 44%) y se detectó también que un 84% de estas situaciones tuvieron un claro vínculo con los motivos religiosos, un hecho que es especialmente relevante en relación con los casos de islamofobia en la ciudad. 

A pesar que el racismo y la xenofobia fueron las principales causas de discriminación el año pasado, solo representaron un 33% de los casos en que se vulneró la integridad física de las personas. La LGTBI-fobia, en cambio, fue el motivo de más de la mitad de las agresiones físicas (47%), a pesar que el total de situaciones de agresión física se redujeron un 3% respecto al 2019. 

En menor medida, los otros motivos de discriminación que se han recogido en el Observatorio son la discapacidad (11%), la lengua (10%), la religión (7%), la salud (6%), el género, la ideología y la dedad. En conjunto, el año pasado se registró un incremento del 6% de las situaciones recogidas en 2019, pero eso puede explicarse también por el aumento del número de asociaciones y entidades que participaron en la recopilación de datos para el informe, que pasaron de 18 a 22. 

Las mujeres y jóvenes denuncian menos

La infradenuncia también sigue siendo un problema a la hora de contabilizar y visibilizar las situaciones de discriminación que ocurren en Barcelona. Según las entidades colaboradoras del Observatorio, la discriminación como vivencia cotidiana normalizada es de las principales razones de esta infradenuncia, ya que esta reiteración en la vida diaria de las discriminaciones hace que sea imposible reportar o denunciarlas constantemente, pues implicaría un desgaste emocional y de inversión de tiempo inasumible. 

Según los datos recogidos en 2020, los hombres y las personas adultas denuncian mucho más que las mujeres y la población entre los 15 y los 24 años. El 53% de las discriminaciones reportadas el año pasado fueron denunciadas por hombres, mientras que el 76% de las personas que denunciaron se encontraban en las franjas de edad de los 25 a los 39 años y de los 40 a los 64 años. 

La pandemia, un factor agravante

Así como en el resto de aspectos de la vida cotidiana, la pandemia de Covid-19 ha impactado en las discriminaciones y en el trabajo de las entidades que buscan hacer frente a las mismas. Desde el Observatorio señalan que, sobre todo, se han visto afectados los espacios donde se discrimina, ya que, la reclusión en casa durante el confinamiento y el encierro de muchos de los espacios de socialización de las personas, han incrementado los problemas de convivencia en las viviendas y en las comunidades de vecinos. 

Además, la virtualización de las tareas de atención a la población vulnerabilizada ha dificultado también la detección y atención de las situaciones de discriminación. En este aspecto, el colectivo LGTBIQ ha sido uno de los más afectados por el impacto de la pandemia, ya que debido a las restricciones sanitarias y al confinamiento se incrementaron también los casos de discriminación hacia estas personas en viviendas, pasando de solo 9 en 2019 a 23 en 2020. 

Necesidad de nuevos protocolos

Después de la puesta en marcha en Barcelona del protocolo de agresiones por LGTBIfobia hace un año, el Observatorio reclama la definición de nuevos protocolos contra la discriminación racial en las actuaciones policiales, así como el establecimiento por parte de las administraciones regionales y estatales de un nuevo protocolo para hacer frente a las barreras físicas para la movilidad de personas con problemas de salud mental y con discapacidad intelectual en la ciudad. 

Entre las recomendaciones que realizan las entidades colaboradoras del Observatorio se encuentra la necesidad de adaptar los procedimientos para acceder a los servicios sociales a las necesidades de los colectivos vulnerables, así como visibilizar más y mejor para la ciudadanía todas las herramientas de denuncia a su disposición. 

El Observatorio de las Discriminaciones reúne al Ayuntamiento de Barcelona con las entidades que trabajan en defensa de los derechos de las personas vulnerabilizadas. El informe de 2020 se ha elaborado con los datos cuantitativos y cualitativos recogidos por las asociaciones y plataformas que forman el Observatorio, que incluyen a la Oficina municipal para la No Discriminación (OND), las 22 organizaciones que conforman la Mesa de Entidades con Servicio de Atención a las Víctimas de Discriminación y el Centro de Recursos en Derechos Humanos del Ayuntamiento. 

Si quieres tener acceso al informe completo del Observatorio y conocer al detalle todos los datos recogidos en el mismo, puedes visitar la página web del Ayuntamiento de Barcelona. Para informarte sobre toda la actualidad relacionada con la seguridad urbana y la prevención en Europa y España, no dudes en visitar la página web de FEPSU, donde además encontrarás recursos y proyectos relacionados con estas temáticas.

Abordar la discriminación y promover la igualdad a través de los Derechos Humanos

¿Cómo pueden las ciudades europeas abordar la discriminación y promover la igualdad? Esta es una de las preguntas que guiará el debate del Foro de Derechos Fundamentales 2021, que tendrá lugar en octubre de 2021 y busca ser un espacio para el diálogo sobre los desafíos en materia de Derechos Humanos a los que se enfrenta la Unión Europea en la actualidad. En FEPSU te compartimos algunas de las ideas preliminares que comparte el Foro sobre cómo dar respuesta a este reto. 

Iniciativas locales para retos globales

Revertir la discriminación y fomentar la igualdad entre ciudadanos a nivel local es un desafío para buena parte de las ciudades europeas. Aún así, diversos municipios han tomado medidas ya para abordar estas problemáticas de formas muy diversas, desde garantizar el acceso a los servicios a toda la población hasta asegurarse que los procesos de contratación en administraciones y empresas privadas estén libres de discriminación. 

La gestión de la ciudad también es un aspecto que las autoridades locales deben trabajar para que ayuden a promover la igualdad y la diversidad. Por ejemplo, la ciudad de Viena (Austria) estableció un monitoreo integral de la igualdad de género, cuyo objetivo es medir la diversidad en áreas como la participación política, la educación y la formación, el trabajo y la salud, para poder así destacar aquellos ámbitos dónde se necesitan mejoras.

En cambio, otras ciudades vinculan sus actividades de promoción de la igualdad con principios de solidaridad o construcción comunitaria. En este sentido, Gdansk (Polonia) estableció un modelo de integración para ofrecer servicios públicos de igual calidad a toda la población. El modelo tiene como objetivo asegurar que la solidaridad sea parte de la cultura de la ciudad.

Otro tipo de iniciativas son las del proyecto Plan Einstein en Utrecht (Países Bajos), que reúne a los migrantes y sus vecinos para desarrollar actividades, aprender y trabajar juntos de manera igualitaria. En Bilbao, en cambio, han apostado por la creación de una Carta de Valores, donde la justicia social, la igualdad y la solidaridad son los pilares de ese compromiso cívico que sirve de base para mejorar la calidad de vida y el bienestar de las personas y orienta el desarrollo futuro de la ciudad.

Las ciudades también pueden establecer oficinas de lucha contra la discriminación, como las establecidas en Valencia, o realizar campañas contra los rumores, como se desarrolló en Barcelona. Estas campañas tienen como objetivo abordar los prejuicios y estereotipos que siembran las semillas de actitudes racistas y prácticas discriminatorias.

Un espacio para distintas voces

Estas y otras iniciativas desarrolladas en ciudades europeas para promover la igualdad estarán presentes en el Foro de Derechos Fundamentales 2021. El evento mostrará las experiencias de diversas ciudades en la protección y promoción de los derechos fundamentales en su toma de decisiones. También estarán presentes las redes de ciudades como la Coalición Europea de Ciudades contra el Racismo (ECCAR) y el Programa del Consejo de Ciudades Interculturales Europeas, que han apoyado enormemente a las ciudades a través de la orientación, el desarrollo de capacidades y el intercambio de mejores prácticas.

Hacia finales de mayo, la plataforma organizadora del Foro ya había recibido más de 250 propuestas de talleres, debates y presentaciones, la mayoría de las cuales versaban sobre el fortalecimiento de las prácticas en Derechos Humanos y la promoción de los derechos sociales. Además, el evento tendrá espacios reservados específicamente para abordar los retos que supone la juventud y el futuro de Europa, así como la recuperación de la UE tras la pandemia de la Covid-19

«A medida que la evidencia muestra cada vez más cómo el virus está afectando de manera desproporcionada a los miembros más vulnerables de nuestras sociedades, todos tenemos la responsabilidad de dar voz a quienes rara vez se escuchan en las discusiones sobre políticas», ha señalado Michael O’Flaherty, director de la Agencia de Derechos Fundamentales de la UE. 

El Foro quiere ser una plataforma para una amplia gama de voces, donde confluyan la política, el mundo empresarial, los sindicatos, la sociedad civil, las artes y los deportes. El objetivo es encontrar juntos las respuestas a las preguntas que configuran la agenda crítica de los Derechos Humanos y para reconstruir la esperanza ante las amenazas a los derechos fundamentales de la ciudadanía. 

Si quieres conocer más sobre el Foro de Derechos Fundamentales 2021, puedes visitar la página web de esta iniciativa de la Agencia de Derechos Fundamentales de la UE, donde encontrarás artículos sobre las temáticas que se abordarán en el evento, así como información detallada sobre las actividades que se desarrollarán en su marco. Para informarte sobre otros proyectos y entablar discusiones alrededor de diversas temáticas relacionadas con la seguridad urbana y la prevención, no dudes en visitar la página web de FEPSU, donde además encontrarás recursos relacionados con estos temas.