Hacia un turismo seguro y sostenible

En un contexto caracterizado por los efectos de la pandemia en la reducción de la movilidad de las personas y las consecuencias derivadas para el sector turístico, los retos en materia de seguridad turística han tenido que actualizarse para seguir incidiendo en la competitividad de los destinos turísticos. Una cuestión crucial para el sector en España que, en 2019, ocupaba el segundo lugar entre los destinos más visitados del mundo con 82 millones de turistas. Por este motivo, en FEPSU impulsamos el pasado 27 de abril un webinar junto a diversos expertos en la materia para analizar cuáles son los retos a los que se enfrentan las ciudades para tener un turismo seguro y sostenible en la era post-Covid. Aquí te resumimos algunas de las principales conclusiones del debate. 

Un debate interdisciplinar 

El webinar Retos para un turismo seguro y sostenible post pandemia, organizado por FEPSU y con la colaboración del Foro Europeo para la Seguridad Urbana (EFUS), contó con la participación de los siguientes ponentes: Peter Tarlow, consultor y conferenciante internacional, presidente de Tourism & More; Meritxell Pineda, consultora especializada en resiliencia y ciberseguridad; y Fernando Gaona, policía local de Xàbia y coordinador de proyectos europeos. El debate ha sido moderado por Ferran Anguera, profesor de Seguridad Turística en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB). 

Como punto de partida para la conversación, las personas participantes en el debate plantearon que la seguridad turística es un concepto amplio que incluye, además de la protección de los visitantes, los miembros de las comunidades receptoras y los prestadores de servicios ante la violencia o delitos, otros aspectos como la seguridad de servicios turísticos, la seguridad económica, la seguridad informativa o la seguridad en eventos deportivos o culturales.

Por este motivo, en el webinar se planteó un debate interdisciplinar en el cual se analizaron estos aspectos: la perspectiva local en la seguridad turística y sus riesgos, las herramientas de las administraciones locales para mejorar la resiliencia y la experiencia en la gestión local de la seguridad turística. 

Enfoque holístico de la seguridad

Tal y como afirmó el profesor de Seguridad Turística de la UAB, Ferran Anguera, la pandemia de la Covid-19 ha demostrado que la seguridad juega un rol muy relevante en el turismo. Las personas cada vez más sensibilizadas y concienciadas con las diferentes seguridades que conviven con la actividad turística y, en este contexto, se hace necesario hablar abiertamente de seguridad en materia de turismo; con el objetivo de  visibilizar las necesidades existentes y contar, así, con las inversiones y recursos necesarios.

Todos los destinos turísticos tienen sus limitaciones, sus problemas e inseguridades. Por ello se hace indispensable planificar la seguridad turística de forma holística y, ante esta necesidad, los destinos tienen que contar con planes de prevención, protocolos de actuación, planes de contingencia, planes de comunicación y planes de resiliencia. Anguera, por ejemplo, aboga por la creación de la figura del técnico de seguridad turística integral que dirija, identifique, priorice, ejecute y valide los planes de seguridad turística. 

Otra de las propuestas que hace el especialista de la UAB es la creación de un sello que certifique la seguridad integral de los destinos turísticos, que dé a conocer públicamente aquella parte de los planes de seguridad local dirigida a la protección del turismo.

De la gestión del riesgo a la resiliencia 

En estos momentos, tanto en los municipios como en el sector turístico, la seguridad se compone de tres dimensiones: El safety, que hace referencia a la seguridad de los equipos, las personas, las instalaciones, etc. El security, la seguridad relacionada directamente con los códigos penales, los delitos, la seguridad ciudadana, la seguridad privada, etc. Y la ciberseguridad, en crecimiento en los últimos años.

La consultora especializada en resiliencia y ciberseguridad, Meritxell Pineda, ha señalado que hablar de “seguridad” y “riesgo” ha implicado relacionar estos aspectos con el miedo, por lo que se ha de apostar por un cambio de discurso, centrado en las soluciones, que integre el riesgo en las estrategias, entendiéndolo como un aspecto más del trabajo, en línea con el concepto de resiliencia.

En este sentido, la gestión del riesgo y de la seguridad desde el municipio o desde las empresas turísticas se enfrenta en tres niveles o capas: 

  1. Primer nivel: la gestión del riesgo individual o de casos concretos (por ejemplo, la gestión del riesgo de incendio de un hotel).
  2. Segundo nivel: la gestión integrada del riesgo en sistemas complejos que ha creado la necesidad de contar con estándares, procesos y certificaciones concretos.
  3. Tercer nivel: la resiliencia, es decir la capacidad de los municipios y las organizaciones a volver a una situación inicial después de sufrir una catástrofe o desastre de cualquier tipo. 

¿Cuál es el futuro de la seguridad turística? 

Si anteriormente los turistas escogían su destino según su atractivo y sus capacidades económicas, en la actualidad los turistas tienen que pensar en muchos otros aspectos. La pandemia ha evidenciado la existencia de un miedo a enfrentarse a circunstancias no predecibles en el destino. El potencial turista busca una seguridad real que el policia local de Xàbia, Fernando Gaona, defiende que debe entenderse como un servicio social, como cualquier otro servicio o infraestructura que ofrezca el destino. 

Además, los patrones de conducta del turista han cambiado después de la pandemia y los servicios y las infraestructuras de los destinos tienen que adaptarse a esas conductas. Entre otros problemas, Gaona argumenta que pueden surgir congregaciones masivas alrededor de un punto concreto popularizado en las redes sociales o, por lo contrario, pueden surgir acciones que creen una imagen contraproducente para la imagen turística, y en ambos casos los destinos deben estar preparados para prever y afrontar esas situaciones en materia de seguridad.

En este sentido, el turismo sostenible tiene que ser un balance entre la experiencia turística del visitante, el bienestar de los residentes, la percepción de la seguridad y la protección del medio ambiente y la rentabilidad del sector. En este sentido, Gaona reclama una mayor inversión de parte de los ingresos por turismo en seguridad y conocimiento del turismo.

Si quieres conocer más sobre las claves y los retos en la gestión de un turismo seguro y sostenible en la época post-pandemia, no dudes en consultar el relato completo del webinar organizado por FEPSU

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Apuesta por la prevención a través del diseño

El Ayuntamiento de Terrassa se ha adherido a la Asociación catalana para la prevención de la inseguridad a través del diseño ambiental (ACPIDA), una apuesta clara del municipio con el objetivo de promover una visión integral de la seguridad y de las políticas dirigidas a su prevención y mantenimiento, utilizando el diseño urbanístico como herramienta clave de estas. En FEPSU te explicamos los motivos por los que esta ciudad, socia de nuestra red, se ha comprometido con esta estrategia de prevención, en auge en los últimos años en distintas localidades europeas. 

Búsqueda de la transversalidad

En la actualidad, existen varios estudios que evidencian que el entorno urbano es uno de los factores que condiciona la seguridad y que demuestran que la prevención del delito y la inseguridad se tiene que abordar de manera transversal, no solo con acción policial sino de también a través del diseño ambiental.

En este sentido, la teniente de alcalde de Territorio y Sostenibilidad de Terrassa, Lluïsa Melgares, explica que “hay que trabajar la seguridad desde otras perspectivas, no solo la policial, por eso es una buena noticia la adhesión a esta asociación, que tiene la finalidad de difundir e impulsar la prevención del delito y la inseguridad a través del diseño ambiental”.

ACPIDA también tiene la finalidad de hacer seguimiento e implantación de los estándares internacionales en la materia y promover una nueva forma de concebir el diseño urbanístico, incorporando la interdisciplinariedad, para entender el espacio y el factor comunitario, y promover la integración de la diversidad en el diseño urbanístico, especialmente la perspectiva de género en el ámbito de la seguridad

Una visión que se aplicará en el trabajo preventivo de la Unidad de Policía de Barrio de la Policía Municipal de Terrassa, con la voluntad de detectar, en colaboración con la ciudadanía, aquellas deficiencias o espacios que favorezcan la aparición de infracciones.

Trayectoría en seguridad urbana

Hay que destacar que el Ayuntamiento de Terrassa tiene una larga trayectoria y compromiso en la mejora de la seguridad desde la perspectiva urbana. Un ejemplo es su adhesión al FEPSU, donde reunimos a distintas autoridades locales y regionales con la meta de defender y promover las políticas públicas y de prevención. Desde la red buscamos, además, asumir y difundir los planteamientos y metodologías de la Prevención del Delito a través del Diseño Ambiental.

En este sentido, celebramos que se haya puesto en marcha en Catalunya la ACPIDA, como espacio estructurado para la difusión de los principios y las metodologías de esta metodología de prevención a través del diseño, así como para la preparación de los actores sociales que lo deben poner en práctica. La ACPIDA, además, se constituye como capítulo de la Asociación Internacional para la Prevención del Delito a través del Diseño Ambiental (CPTED) en Catalunya.

Una metodología contrastada

La prevención a través del diseño ambiental es una metodología de éxito contrastado, que se promueve e implementa desde hace muchos años en distintas localidades de Europa y el resto del mundo. En FEPSU hemos abordado en diversas ocasiones los beneficios de esta estrategia, por ejemplo a través de las aportaciones del proyecto PACTESUR para poder planificar mejor las medidas de seguridad física que se deben implementar en las ciudades para reducir la percepción de inseguridad por parte de la población. 

Además, también hemos resaltado cómo se ha ido avanzando hacia la estandarización del modelo de prevención del delito a través del diseño ambiental, como lo demuestra la aprobación del certificado ISO 22341, que estandariza a nivel mundial los elementos, estrategias y procesos básicos para prevenir y reducir la delincuencia y el miedo a la delincuencia en un entorno nuevo o previamente existente. 

Finalmente, recordamos que en la base del modelo de la CPTED se encuentra la constancia de que los espacios públicos pueden ser, al mismo tiempo, espacios para promover la cohesión social, así como lugares para acentuar la marginación y la exclusión de una parte de la población. Por este motivo, es importante que cada vez más localidades apliquen estas estrategias para mantener la seguridad urbana y conseguir una mejor prevención del delito

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Conciliadoras comunitarias para la convivencia

¿De qué forma se puede involucrar a la ciudadanía en la mediación de conflictos entre los propios vecinos y vecinas? En L’Hospitalet de Llobregat han apostado por la conformación de la Red de Conciliadoras y Conciliadores Comunitarios, un proyecto piloto a nivel español que busca formar en la gestión de conflictos y articular a toda una serie de agentes sociales locales para que puedan desarrollar tareas de prevención y mediación en los entornos donde tienen incidencia. En FEPSU te explicamos cómo funciona esta iniciativa. 

Formación y acción ciudadana

La Red de Conciliadoras y Conciliadores Comunitarios fue uno de los proyectos presentados el pasado 2 de marzo en la asamblea general de FEPSU, que se celebró en Dénia y sirvió para que las ciudades que forman parte de la red pusieran en común las distintas iniciativas que llevan a cabo en sus municipios. El director de Servicios de Seguridad, Convivencia y Civismo de L’Hospitalet de Llobregat, Miquel Justo Medrano, fue el encargado de compartir este proyecto piloto de mediación que se ha puesto en marcha en el municipio catalán y que de momento ya cuenta con una decena de voluntarios. 

Entre las personas que participan de la Red de Conciliadoras se encuentran perfiles diversos, aunque siempre relacionados con las entidades sociales que actúan en el ámbito local; como, por ejemplo, la directora de la asociación de teatro social Plaudite Teatre, Eugènia Delgado; la mediadora del proyecto ‘Entre veïnes’, Fatima Memdouh; un representante del Fòrum de Diàleg Interreligiós, Josep Maria Pujol; y la responsable de voluntarios de la Cruz Roja en el municipio, Laura Bisbal; entre otras personas. 

Todas ellas se formaron durante un año en el programa de ‘Gestión de conflictos públicos y mediación comunitaria’ de la Universidad de Girona, donde recibieron las herramientas necesarias para el desarrollo de sus tareas de conciliación comunitaria. Una vez finalizado el proceso de formación, las personas que participaron y obtuvieron su título presentaron también sus proyectos concretos de mediación comunitaria y se comprometieron a aportar sus conocimientos y habilidades de forma voluntaria para mejorar la convivencia en la ciudad.

Prevención y gestión de conflictos

Uno de los principales objetivos de esta iniciativa es que cada uno de los participantes de la red pueda llevar a cabo acciones concretas de prevención y gestión de conflictos en las entidades sociales donde trabajan y sus espacios de incidencia, así como colaborando con las actuaciones que se lleven a cabo desde el ayuntamiento en el ámbito de la convivencia y el civismo

De hecho, la previsión es que el proyecto pueda realizar ciclos de formación de forma anual para que se puedan ir incorporando más personas a la Red de Conciliadoras. De momento, no obstante, la iniciativa es una prueba piloto que debe servir para evaluar la modalidad de colaboración más efectiva entre los agentes sociales que han recibido la formación y los servicios municipales que trabajan en el ámbito de la convivencia y la mediación de conflictos

El Ayuntamiento de L’Hospitalet de Llobregat, a través del departamento de Convivencia, desarrolla desde hace más de 15 años distintas actuaciones relacionadas con la gestión y la resolución de los conflictos entre vecinos y vecinas, a través de acciones de prevención y procesos de mediación en espacios como las comunidades de vecinos, el espacio público, los centros educativos y los comercios, entre otros lugares. 

Una iniciativa premiada

La iniciativa de la Red de Conciliadoras recibió el Premio Innovación de la Sociedad Catalana de Conflictología el pasado 21 de enero, fecha en que se conmemora el Día Europeo de la Mediación. En concreto, se reconoció el hecho de que se trata de un proyecto pionero en toda España en la formación de ciudadanos en tareas de conciliación comunitaria como forma de potenciar la mediación como herramienta para superar conflictos de convivencia. 

Una de las metas de la red es ir creciendo para que el proyecto pueda colaborar desde todos los barrios de la ciudad, desarrollando acciones preventivas y de intervención impulsadas por el departamento de Convivencia del consistorio. La Red de Conciliadoras, además busca incrementar el impacto comunitario de las actuaciones municipales en esta materia y, al mismo tiempo, responsabilizar a los actores vecinales en la gestión de la convivencia para que puedan incidir en su entorno, aportando una visión próxima, compartiendo estrategias y detectando conflictos

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Una ‘red violeta’ contra el machismo

Santa Coloma de Gramenet apuesta por la cooperación ciudadana y de los comercios locales para prevenir las violencias machistas y LGTBIfóbicas. A través del proyecto ‘Santa Coloma Red Violeta’, el municipio catalán ha conseguido agrupar a casi 300 establecimientos, desde locales de ocio nocturno hasta farmacias y servicios de taxi, que funcionan como espacios seguros donde cualquier persona puede acudir para denunciar una posible agresión sexista o LGTBIfóbica. En FEPSU te explicamos cómo funciona esta iniciativa pionera en toda España. 

Gestión comunitaria de la seguridad

El pasado 2 de marzo se celebró en Dénia la asamblea general de FEPSU, donde los distintos miembros de la red presentaron los proyectos que desarrollan en sus respectivos municipios. Uno de los proyectos presentados fue el de la ‘Red Violeta’ de Santa Coloma de Gramenet. La teniente de alcalde seguridad ciudadana y civismo de la localidad catalana, Lidia Montero, compartió esta iniciativa innovadora y única en todo el Estado, que busca resaltar el compromiso de la ciudad con la prevención y la erradicación de las violencias por razones de género u orientación sexual. 

En marcha desde 2019, el proyecto de la ‘Red Violeta’ funciona como una forma de garantizar el funcionamiento efectivo del ‘Protocolo para un Espacio Público, de Ocio y Festivo Libre de Violencias machistas y LGTBIfóbicas’ de la ciudad. Gracias al funcionamiento de esta iniciativa, el Ayuntamiento de Santa Coloma de Gramenet ha conseguido crear una red de espacios seguros y de referencia, espacios violetas, a los que las personas puedan dirigirse ante una posible agresión sexista o LGTBIfóbica y desde donde, siempre que sea necesario, se puede activar el protocolo de actuación y coordinación profesional.

El valor de este instrumento, sobre todo, es que permite a la ciudad poner en marcha un concepto diferente de acciones de seguridad dirigidas específicamente a las mujeres y al colectivo LGTBI; pues se trabaja desde una lógica comunitaria, en la que se involucra a todos los distintos actores que pueden ser agentes activos para garantizar la seguridad en el espacio público, así como conseguir una implementación eficiente del protocolo para hacer frente a este tipo de violencias. 

En tan solo tres años se ha triplicado el número de locales que forman parte del proyecto. Actualmente la ‘Red Violeta’ de Santa Coloma cuenta ya con alrededor de 300 establecimientos de la ciudad. Se trata, sobre todo, de locales de ocio nocturno, pero también de otros establecimientos o servicios que tienen una presencia nocturna, como gasolineras, farmacias, aparcamientos, espacios residenciales, servicios de taxi o de limpieza y la red de agentes cívicos nocturnos (serenos y serenas). Los locales participantes se identifican con un adhesivo en el que se puede leer ‘Santa Coloma Red Violeta’. Además, también cuentan con una infografía explicativa de cómo funciona el protocolo de actuación en los espacios de ocio.

Funcionamiento del protocolo

Uno de los puntos que garantizan el buen funcionamiento del proyecto es el hecho que cualquier persona puede comunicar una situación de violencia: la persona agredida, el personal responsable del local que forma parte de la red o incluso otros testigos. Una vez se ha comunicado, el personal del establecimiento centraliza la intervención. Si se trata de una agresión grave o muy grave, se activa el Dispositivo Especial de Atención, llamando a la Policía Local, quien se desplaza al lugar de los hechos y pone en marcha la presencia de los recursos y profesionales necesarios. En función de la gravedad de los hechos se requiere la atención de urgencia y el acompañamiento psicológico especializado.

Desde el Ayuntamiento de Santa Coloma de Gramenet resaltan que este instrumento no es sólo de una red o de un protocolo, sino que se ha creado toda una red de servicios y profesionales que están detrás de este proyecto, los 365 días del año, las 24 horas del día: servicios policiales, personal sanitario, el servicio de agentes cívicos nocturnos, el servicio especializado en la atención de las violencias machistas y un equipo de psicólogas de guardia, expertas en la materia, por si hay que acompañar a las víctimas de posibles agresiones.

Además, desde el consistorio también se realiza una formación específica para todos los establecimientos y locales que ya se han adherido a la ‘Red Violeta’. Además, durante los meses de cuarentena por la pandemia de la Covid-19, el municipio puso en marcha un equipo de rastreadoras locales, que buscaban nuevos establecimientos que pudieran adherirse al proyecto, ya que se trata de una iniciativa viva que tiene la meta de educar, prevenir y evitar cualquier situación de violencias machistas y LGTBIfóbicas en la ciudad.

En Santa Coloma de Gramenet, municipio miembro de FEPSU, llevan muchos años siendo un referente en iniciativas para avanzar hacia la igualdad de género y en la prevención de las discriminaciones hacia las mujeres y el colectivo LGTBI; por ejemplo a través de La CIBA, el espacio de recursos para mujeres, innovación y economía feminista, otro de los proyectos que se presentaron durante la asamblea general de FEPSU y desde donde la ciudad centraliza todas sus iniciativas de carácter feminista. 

En FEPSU estamos firmemente involucrados en avanzar hacia una completa igualdad de género en la sociedad y hacia contribuir para la prevención de cualquier tipo de discriminación por razón de género u orientación sexual. Por este motivo hemos analizado en distintas ocasiones las mejores estrategias para aplicar una seguridad urbana con perspectiva de género, como hicimos el pasado 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, donde compartimos algunas de las recomendaciones de ONU Mujeres para avanzar en este sentido; así como hemos resaltado también la importancia de prevenir la violencia de género desde la adolescencia.

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Espacios públicos resilientes

Los espacios públicos de las ciudades pueden ser objeto de distintas amenazas, como el terrorismo o incluso el cambio climático. Estas problemáticas impactan en el diseño, la renovación y el mantenimiento de la seguridad en las zonas urbanas. Por ello, la aparición de nuevos retos exige que las ciudades y regiones intensifiquen sus esfuerzos y diseñen estrategias que las equipen mejor para responder ante ellos. Entonces, ¿de qué manera se pueden construir espacios públicos más resilientes? En FEPSU te compartimos algunas de las recomendaciones elaboradas por Efus para conseguirlo. 

Enfoques holísticos

En el marco de la conferencia internacional de Efus, Seguridad, Democracia y Ciudades, se llevó a cabo el 22 de octubre en Niza (Francia) un taller dirigido a explorar estrategias de prevención para proteger mejor los espacios públicos y promover la resiliencia urbana. La mesa redonda estuvo presidida por el jefe de la unidad de asociaciones y proyectos del departamento de prevención y seguridad de Bruselas (Bélgica), Hans Crab; y moderada por el profesor de criminología de la Universidad de Leeds (Reino Unido), Adam Crawford

En el debate participaron distintos expertos y expertas en la materia, entre los que se encontraban: la especialista de la unidad de seguridad y preparación de Helsinki (Finlandia), Miila Lukkarinen; el oficial de políticas de la unidad de lucha contra el terrorismo de la Dirección General de Migración y Asuntos de Interior (DG HOME – Comisión Europea), Marc Leoutre; y el coordinador de proyectos europeos del Instituto Holandés de Tecnología, Seguridad y Protección (DITSS), Peter van de Crommert

Los y las ponentes han subrayado que para hacer frente a la naturaleza evolutiva de las amenazas para las ciudades se debe desarrollar una cultura compartida de los temas de seguridad en los espacios públicos, basada en mecanismos de formación y coproducción. En otras palabras, los profesionales locales de seguridad y prevención deben desarrollar y adoptar un enfoque más holístico y que tome en cuenta a las múltiples partes interesadas.

Para conseguirlo, la Unión Europea ha desarrollado varias iniciativas, directrices y herramientas para apoyar el intercambio de conocimientos para comprender mejor y anticipar las amenazas en los espacios públicos. Estas iniciativas se basan en un enfoque holístico y horizontal, que conecta la UE y las estrategias nacionales y locales pertinentes, así como las asociaciones público-privadas. 

Entre estas directrices y herramientas se encuentra el plan de acción de la UE de 2017 para mejorar la protección de los espacios públicos, el documento de trabajo del personal de la Comisión Europea sobre buenas prácticas para apoyar la protección de los espacios públicos 2019, la estrategia de la Unión de la Seguridad de la UE 2020-25 y la agenda antiterrorista de la UE. 

Actuar desde lo local

Otro de los puntos centrales para los ponentes es que las ciudades deben priorizar los mecanismos locales que les permitan anticipar amenazas a la seguridad en espacios públicos vulnerables. Las soluciones de seguridad por diseño pueden ayudar a los esfuerzos para equilibrar la necesidad de fomentar la resiliencia urbana mientras se promueve la naturaleza inclusiva y abierta de los espacios públicos. Estas soluciones eventualmente contribuirán a la calidad de vida, el atractivo y la convivencia de los espacios públicos urbanos.

En este sentido, los y las participantes destacaron el hecho de que las ciudades y regiones deben tener en cuenta la diversidad de la población para adaptarse mejor a la constante evolución de los espacios públicos. Los mecanismos de participación ciudadana y transparencia son cruciales para proteger mejor los espacios públicos y promover la resiliencia urbana.

Además, cobra especial importancia también el desarrollo de evaluaciones de riesgo y, en particular, las evaluaciones de vulnerabilidad, las cuales deben verse como un mosaico que combina datos cuantitativos y cualitativos no solo de las autoridades locales sino también de la ciudadanía, la academia y los operadores públicos y privados. Esto debería incluir encuestas de seguridad integrales para involucrar a los ciudadanos, así como las percepciones subjetivas y objetivas de la seguridad. 

Como ejemplos ilustrativos de este enfoque, los y las ponentes mencionaron los proyectos europeos Secu4All y PRoTECT, en los que Efus participa como socio. Estas iniciativas promueven un enfoque colaborativo de múltiples agencias, que incluye por primera vez, no solo a la policía o las fuerzas del orden, sino también a muchos tipos de funcionarios públicos (diseñadores de ciudades, planificadores urbanos, etc.), partes interesadas de la comunidad, dueños de comercios y ciudadanía.

El rol de la tecnología

En el desarrollo de nuevas tecnologías para proteger los espacios públicos, concretamente en lo que respecta a la detección de amenazas y el análisis de grandes conjuntos de datos, existe un claro consenso sobre la necesidad de equilibrar la presencia humana, la tecnología y el respeto de las libertades fundamentales. 

Al abordar la tecnología de inteligencia artificial de una manera bien definida, específica, proporcionada y basada en el riesgo, las autoridades locales pueden ver estas innovaciones como herramientas complementarias para apoyar la protección de los espacios públicos

La tecnología inteligente y las cámaras inteligentes han demostrado ser muy efectivas durante la pandemia de Covid-19, tanto como el uso de sensores y el monitoreo de personas en el espacio público. Sin embargo, existe la necesidad de aumentar la transparencia de los datos para abordar la creciente preocupación de los ciudadanos, en particular sobre cuestiones relacionadas con el almacenamiento de datos y las normas de privacidad. 

Finalmente, los participantes coincidieron en que la innovación social es fundamental a la hora de abordar estrategias de prevención para proteger mejor los espacios públicos. En este sentido, los ponentes coincidieron en que las ciudades y regiones deben centrarse en un uso democrático de las nuevas tecnologías, en el que las innovaciones tecnológicas se consideren tan solo como una herramienta complementaria para apoyar la protección de los espacios públicos. Las autoridades locales deben abordar las nuevas tecnologías como la inteligencia artificial de manera proporcionada y basada en el riesgo. Para ello, se necesita espacio para la innovación social y una mayor transparencia de los datos.

En FEPSU hemos abordado en distintas ocasiones las diversas estrategias que se llevan a cabo para garantizar la seguridad de los espacios públicos. Por ejemplo, nos hemos preguntado: ¿Cuál es la clave para garantizar espacios públicos seguros que beneficien a todos? Además, también hemos reflexionado alrededor de las recomendaciones elaboradas por el proyecto PROTECT para repensar la protección del espacio público. Finalmente, también hemos compartido los lineamientos de la Oficina de las Naciones Unidas contra el Terrorismo (UNOCT) para desarrollar una alianza global contra el terrorismo

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Turismo y ciudades seguras

La seguridad se ha vuelto en los últimos años en un factor de especial preocupación para los turistas que visitan las ciudades europeas, en particular debido a las amenazas de ataques terroristas. El mantenimiento de la seguridad urbana, en este sentido, se vuelve un factor clave para mantener una actividad económica como el turismo, que es la fuente fundamental de ingresos para muchos países y ciudades de Europa. A continuación te compartimos algunas de las recomendaciones planteadas por Efus para favorecer el turismo en entornos urbanos seguros. 

Transmitir la seguridad 

El 22 de octubre de 2021 se celebró en Niza (Francia), en el marco de la conferencia internacional de Efus, Seguridad, Democracia y Ciudades, un taller alrededor del reto de promover un turismo urbano seguro y sostenible. El debate estuvo moderado por el teniente de alcalde a cargo de los derechos de las víctimas de la ciudad de Niza (Francia), Martine Ouaknine, y contó con la presencia de diversos ponentes expertos, entre los que se encontraban: Kyriaki Bourdakou, teniente de alcalde en la ciudad del Pireo (Grecia); Joao Lázaro, presidente de la asociación portuguesa de apoyo a las víctimas – APAV (Portugal); Ignacio Ibáñez, coordinador del programa de objetivos vulnerables de la Oficina de las Naciones Unidas contra el Terrorismo (UNOCT); y Fernando Gaona, subjefe y consejero de seguridad de la Policía Municipal de Xàbia (España)

Todos los ponentes estuvieron de acuerdo en que mantener la seguridad y, sobre todo, saber transmitir esta sensación de seguridad a los potenciales turistas es un gran reto para las ciudades europeas. Como ejemplo, los participantes en el debate señalaron que los atentados terroristas en Francia han provocado una caída de alrededor del 25% de los ingresos por turismo. “Si no hay seguridad, ¿por qué visitaría una ciudad?”, preguntó a los asistentes Ignacio Ibáñez. 

En este sentido, para los participantes en el taller los puntos clave para estrechar el vínculo entre seguridad y turismo son: la sostenibilidad, la responsabilidad, el apoyo mútuo y los derechos humanos. “Debemos vincular el turismo sostenible y responsable para garantizar la seguridad de turistas y ciudadanos”, subrayó Kyriaki Bourdakou.

De esta manera, un turismo sostenible es aquel que implica garantizar que todas las víctimas sean atendidas de manera adecuada. Con esto en mente, es vital que tengamos políticas sólidas y estructuras establecidas que puedan ayudar a apoyarlas y orientarlas (estructuras de apoyo a las víctimas, policía comunitaria, estrategias integradas, cooperación entre los niveles de gobierno local, regional, nacional, europeo e internacional).

Mejorar la comunicación

Otra de las dificultades más mencionadas entre los panelistas fue el problema que se produce por la separación de los servicios de seguridad y el turismo. Para llevar a cabo políticas efectivas y realistas de mantenimiento de la seguridad, ambos servicios deberían trabajar juntos para crear políticas de seguridad turística que sean capaces de responder a las demandas de los turistas, siempre considerando la sostenibilidad de estas estrategias a largo plazo.

Por lo tanto, repensar y reformular las políticas de seguridad turística es esencial y debe implementarse a través de soluciones innovadoras. Entre los ejemplos de buenas prácticas mencionados por los ponentes se encontraba el caso del Ayuntamiento de Xàbia y su Policía Turística Comunitaria, desde la cual se han puesto en marcha varios canales de comunicación con los turistas que visitan la localidad cada año. La apuesta por una mayor proximidad con las personas que visitan temporalmente la localidad se ha convertido en una de las prioridades para las autoridades locales del municipio. 

Otro ejemplo de buenas prácticas es el caso de Casa de Apoyo a las Víctimas de la ciudad de Niza (Francia), una institución municipal creada en 2015 con el objetivo de centralizar en una única oficina la atención a cualquier persona que haya sido víctima de un delito, independientemente de si se trata de una residente o turista. El equipo multidisciplinar que trabaja en el espacio (formado por juristas y psicólogos, entre otros profesionales) proporciona información rápida y práctica sobre los derechos de la víctima y qué trámites administrativos debe realizar para disfrutar de sus derechos.

Ambos ejemplos de buenas prácticas expresados por los ponentes tienen en común que lo que buscan es fortalecer la comunicación con los turistas, brindándoles información adecuada, práctica y útil.

Autonomía para pasar a la acción

Finalmente, los ponentes coincidieron en la necesidad de que las ciudades puedan elaborar su propia política de seguridad y turismo, lo que les exige contar con los recursos suficientes y el apoyo político de su gobierno nacional. En este sentido, la autonomía de las administraciones locales para ser proactivas debe combinarse con los recursos pertinentes para que las autoridades locales y regionales puedan adaptarse a nuevos contextos, crisis y riesgos de una manera ágil y flexible.

Otro punto que mencionaron los participantes en el debate fue la importancia de esforzarse por asegurar el respeto a los derechos humanos fundamentales, que generalmente consideramos como un hecho en nuestras sociedades. Los responsables políticos locales deben asegurarse de que se les respete cuando busquen proteger a los turistas. “La seguridad urbana seguirá estando en el centro de los desafíos de nuestra sociedad”, concluyó Martine Ouaknine. 

En otras ocasiones en FEPSU hemos abordado la importancia de mantener la seguridad urbana como un requisito para el desarrollo económico y social de las ciudades. Por ejemplo, hemos tratado cómo se pueden diseñar ciudades seguras e inclusivas para favorecer la cohesión social y prevenir la exclusión de una parte de la población. También hemos abordado las estrategias de seguridad para la vida nocturna local, como uno de los espacios clave donde es necesaria la prevención de la violencia y el delito. 

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¿Cuál es la clave para garantizar espacios públicos seguros que beneficien a todos?

El mantenimiento de espacios públicos seguros y abiertos es un factor clave en el bienestar de las comunidades, ya que producen resultados positivos en la salud de la ciudadanía, el medio ambiente y la economía. Sin embargo, las bondades de los espacios públicos no se distribuyen de forma uniforme: diversas investigaciones demuestran que dentro de las ciudades, las personas racializadas y de bajos ingresos tienen más probabilidades de vivir en barrios mal mantenidos y que carecen de espacios de esparcimiento. En este sentido, una investigación de Brookings Institution, una organización estadounidense que trabaja en el análisis de políticas públicas a nivel local, nacional y global, se ha propuesto examinar los impactos holísticos de las inversiones en espacio público más allá de los datos, para ver cómo se distribuyen sus beneficios en la población. En FEPSU te compartimos algunas de sus principales conclusiones.

Inversiones con beneficios desiguales

Incluso en barrios donde hay equipamientos de calidad, sus beneficios pueden estar distribuidos de manera desigual. Esto se debe a que muchos de los indicadores económicos tradicionalmente relacionados con las inversiones en espacios públicos (como el generar valores más altos de terrenos y propiedades) pueden no afectar de manera directa a ciudadanos de bajos ingresos o pequeñas empresas, particularmente aquellos que alquilan sus hogares o arrendan sus locales de negocio. Estos supuestos beneficios podrían, incluso, llegar a impulsar el desplazamiento de una población más empobrecida, que no puede hacer frente al aumento de los precios del alquiler en los barrios renovados. 

Es por este motivo que, según las investigadoras Hanna Love y Cailean Kok, es necesario mirar más allá de los indicadores tradicionales de valor económico para poder examinar los impactos reales de las inversiones en espacios públicos y cómo esto puede ayudar a la convivencia o incluso prevenir o reducir la delincuencia. Para hacer un análisis más profundo habría que preguntarse: ¿Quién se beneficia del valor que producen los espacios públicos? ¿Cómo se asignan dichos beneficios a los residentes de distintos orígenes, ingresos y estatus social en una comunidad? ¿Producen los espacios públicos beneficios adicionales que las medidas tradicionales de evaluación no están capturando? ¿Cómo se puede aprovechar el poder de las inversiones en espacios públicos para beneficiar a más personas en más lugares? 

Para intentar responder a estas preguntas, las autoras de la investigación han decidido ir más allá de los datos numéricos y han realizado un extenso trabajo de campo en tres ciudades estadounidenses que han experimentado conflictos sociales a lo largo de los años y con tasas de pobreza más altas que la media del país: Flint (Michigan), Albuquerque (Nuevo México) y Buffalo (Nueva York). En estas localidades se han realizado entrevistas para examinar la percepción de la ciudadanía, los pequeños negocios y otros actores interesados. A continuación compartimos algunas de las conclusiones de las autores en relación con cómo los espacios públicos pueden reducir o exacerbar las brechas sociales o promover la cohesión social.

Un diseño intencionado

Los primeros meses de la pandemia de la Covid-19, en que millones de personas redujeron sus vidas a sus hogares y los límites de su barrio, demostraron que la capacidad de vivir en un lugar donde se puedan satisfacer las necesidades diarias de forma segura es un privilegio de unos pocos. La desigualdad en el acceso a supermercados, espacios verdes y calles seguras jugó un papel muy importante en las consecuencias dispares que la pandemia ha tenido en la población de distintas clases sociales. 

Sin embargo, a pesar de que existe evidencia sobre la efectividad de la inversión en espacios públicos para reducir las brechas sociales, también hay un considerable número de investigaciones que apuntan a que las inversiones en espacios públicos pueden también aumentar las tensiones sociales y la desigualdad al no beneficiar a los residentes y negocios tradicionalmente excluidos o al priorizar la inversión en ciertos barrios, al mismo tiempo que se excluye a otros.

Como bien apuntan las investigadoras Hanna Love y Cailean Kok, los planificadores urbanos y las autoridades locales deben ser “intencionales en el diseño”, ya que si los espacios públicos están diseñados para un “público” o un “usuario medio”, es probable que acaben siendo excluyentes y que no logren su objetivo de generar cohesión social. Además, en este diseño intencionado se deben tener en cuenta todas las características relacionadas con la seguridad, como la presencia de la policía o los mecanismos de vigilancia.  

En los casos estudiados en la investigación del Brookings Institution se pudo ver, por ejemplo, que para garantizar la seguridad en los espacios públicos hay que conseguir inversiones que, aunque centradas en un barrio en concreto, consigan extender sus beneficios también a los barrios periféricos y así evitar que haya disputas entre los residentes de uno y de otro vecindario. En este sentido, también es relevante no diseñar espacios públicos para un conjunto generalizado de la población, sino hacerlo para llegar a quienes tienen más probabilidades de ser excluidos. 

De esta manera, queda claro que no hay una relación directa entre inversión en espacios públicos y una mayor cohesión social. Por el contrario, ciertas renovaciones del espacio público, diseñadas para beneficiar a los residentes de toda la ciudad en lugar de apuntar a aquellos que puedan estar más excluidos, pueden exacerbar las desigualdades sociales y de esta manera repercutir en la percepción de seguridad de los mismos espacios públicos. Por este motivo es clave que las autoridades locales garanticen que las inversiones en espacios públicos beneficien a todas las personas y que estén emparejadas también con un sólido apoyo a la infraestructura comunitaria crítica en los vecindarios más cercanos. 

Si quieres leer la investigación completa elaborada por la Brookings Institution, puedes visitar la página web del centro. En FEPSU hemos abordado la importancia del mantenimiento del espacio público y de la planificación urbana para la prevención del delito y la garantía de una seguridad urbana. A continuación te dejamos una serie de artículos en donde analizamos estos aspectos: 

Una guía para una prevención integral del delito

Abordar la seguridad urbana de forma integral, tomando en cuenta los distintos factores que entran en juego para su mantenimiento, no es una tarea fácil. Aún así, este ha sido el objetivo que se han marcado los investigadores del Instituto Vasco de Criminología y doctores en Psicología César San Juan y Laura Vozmediano, que acaban de publicar la Guía de prevención del delito. Seguridad, diseño urbano, participación ciudadana y acción policial (2021, J.M. Bosch Editor). Este libro es un compendio estructurado y exhaustivo de acciones y estrategias de diagnóstico e intervención orientadas al fomento de la seguridad, dirigido a todo tipo de profesionales de la seguridad urbana, desde policías y criminólogos, hasta técnicos locales. En FEPSU te presentamos alguna de las claves de este manual.

La seguridad como un proceso

El punto de partida de los doctores San Juan y Vozmediano en la elaboración de esta guía ha sido que la seguridad no se trata solo de la reducción o la ausencia de todo tipo de actividad delictiva. La seguridad urbana debe ser entendida de forma integral, como un proceso de mejora continua de la calidad de vida de la ciudadanía. 

Por eso mismo, es muy importante que en ese proceso intervengan todos los actores sociales que puedan verse afectados, desde el ámbito más local, hasta el regional y nacional. Además, es de vital importancia recurrir a nuevos modelos de acción policial para que las medidas de prevención del delito puedan ser realmente exitosas. 

Ahora en el siglo XXI uno de los principales retos para las ciudades en materia de seguridad es la convivencia en sociedades multiculturales complejas. En este sentido, uno de los puntos que debe abordar una prevención integral del delito debe ser, sin duda, el favorecer un clima de seguridad y libertad, al mismo tiempo que se trabaja por reducir la sensación de miedo de la ciudadanía, sobre todo en las grandes ciudades, ya que este es uno de los factores que más contribuyen al deterioro de la convivencia. 

La importancia del diseño urbano

¿Qué otros factores intervienen en la consecución de una seguridad urbana integral? Para los autores de la Guía de prevención del delito, uno de los aspectos claves a tener en cuenta es el diseño de las ciudades. La planificación urbana no solo debe ser una herramienta clave a la hora de prevenir la actividad delictiva, sino que es también un factor muy importante para garantizar unas ciudades inclusivas, seguras y amigables, donde la convivencia pueda ser posible. 

En el prólogo del libro, el Dr. Marcus Felson, profesor de Justicia Criminal de la Texas State University, señala que el diseño y también el mantenimiento de los barrios es uno de los factores que intervienen en el incremento o en la reducción del delito. “Es demasiado habitual en las sociedades contemporáneas diseñar los barrios sin unas expectativas claras de las dinámicas sociales que se pretenden incentivar”, apunta Felson, un hecho que provoca que el delito se establezca en aquellos barrios donde hay una escasez de servicios públicos o donde la gestión del espacio urbano ha sido inexistente o insuficiente. 

Es por este motivo que es muy importante tener en cuenta el diseño y la planificación urbana desde el primer momento para garantizar un clima de seguridad en las ciudades. Si esto no es así, los problemas de seguridad podrían acabar siendo relegados únicamente a la policía o a la seguridad privada, sin que las administraciones públicas asuman las responsabilidades que le pertocan a la hora de mantener unos barrios seguros. 

Voces experimentadas 

Ya que la prevención del delito es una materia que toca diversas aristas, es necesaria una implicación de múltiples actores y agencias en el mantenimiento de la seguridad. Por eso, esta Guía de prevención del delito aborda los retos para las ciudades en materia de seguridad desde una óptica de la prevención situacional del delito y la prevención del delito a través del diseño ambiental, conocida como CPTED por sus siglas en inglés. 

En este sentido, la experiencia de los autores del libro es vital para el desarrollo de las herramientas y propuestas que realizan en la publicación. Ambos son profesores en el ámbito de las ciencias criminológicas para el departamento de Psicología Social de la Universidad del País Vasco y forman parte de uno de los grupos de investigación de máxima categoría del sistema universitario vasco. 

El doctor San Juan es el director de este grupo de investigación, el cual ha desarrollado diversos trabajos de consultoría en materia de seguridad para administraciones locales, así como una amplia producción científica en revistas, capítulos del libro y monografías. 

Además, la doctora Vozmediano obtuvo el I Premio a la Promoción de Investigadores Noveles en Criminología otorgado por la Sociedad Española de Investigación Criminológica y obtuvo el Premio Pinatel al mejor trabajo de investigación en Criminología en su cuarta edición. En la actualidad, ambos forman parte del equipo de dirección de la publicación International e-Journal of Criminal Science.

Si quieres conocer más sobre la Guía de prevención del delito y adquirir algún ejemplar, puedes visitar la web de la Librería Bosch. Para informarte sobre otros temas e iniciativas relacionados con la seguridad urbana y la prevención, te invitamos a visitar la página web de FEPSU, donde además encontrarás recursos y proyectos.

Espacios públicos seguros y protegidos

El nuevo proyecto Secu4All se ha puesto ya en marcha. La iniciativa liderada por Efus se lanzó oficialmente en diciembre del 2020, pero dio su pistoletazo de salida el pasado 26 de enero con un encuentro virtual entre los socios del proyecto. En esta reunión de lanzamiento se discutió el alcance del proyecto, que busca fortalecer el las capacidades de las autoridades locales y regionales para garantizar la seguridad de los espacios públicos y la protección de aquellos lugares vulnerables ante posibles riesgos, como instalaciones deportivas, centros comerciales, escuelas y sistema de transporte. En FEPSU te compartimos algunas de las conclusiones de este primer encuentro. 

Herramientas para las ciudades

Los socios del proyecto Secu4All debatieron alrededor de la amplia gama de amenazas y riesgos que afectan los espacios públicos urbanos, como el terrorismo, los delitos menores y el incivismo, los disturbios y otros fenómenos más recientes, como la pandemia de la Covid-19. Estos plantean desafíos en constante evolución para las autoridades locales y regionales, que deben encontrar el equilibrio adecuado entre garantizar la seguridad de los espacios públicos y preservar su apertura y accesibilidad universal inherentes. 

Para superar estos retos, el proyecto Secu4All promueve el fortalecimiento de los conocimientos y capacidades de los actores locales y regionales. En este sentido, el programa proporciona formación a los responsables de políticas públicas en cuatro áreas: métodos y herramientas para evaluar la vulnerabilidad de los espacios públicos locales; mejorar la comunicación con las partes interesadas relevantes en caso de crisis (antes, durante y después); poner a disposición tecnologías innovadoras para reforzar la protección de los espacios públicos y el intercambio de conocimientos sobre el uso ético de dichas tecnologías y los datos recopilados; y, finalmente, reducir la sensación de inseguridad de los ciudadanos mediante el diseño urbanístico y la gestión de los espacios públicos.

Un programa de formación integral

El proyecto consiste esencialmente en un programa de formación integral dirigido a las autoridades locales, regionales y agentes de seguridad local. Estructurado en cuatro módulos, comprende sesiones de aprendizaje virtuales e interactivas, ejercicios prácticos y estudios de casos. Además, estas sesiones se complementarán con visitas de campo a diferentes ciudades europeas con experiencia significativa en la protección de espacios públicos y objetivos suaves (es decir, lugares vulnerables como escuelas, complejos deportivos, centros comerciales, lugares de culto, etc.). 

Este programa de formación no es exclusivo para socios de Secu4All: se establecerá una plataforma de aprendizaje electrónico al final del proyecto con todo el contenido de formación en inglés, francés, alemán e italiano para que esté disponible para todos los miembros de Efus y otras personas interesadas. 

Durante la reunión de lanzamiento del proyecto, los participantes pudieron dar su opinión sobre el contenido de la capacitación y sobre los principales riesgos y desafíos que enfrentan en la gestión de sus espacios públicos locales, así como las medidas de protección existentes. Por ejemplo, La Haya tiene un modelo de tres fases para evaluar el nivel de riesgo en un espacio público y determinar la respuesta adecuada en consecuencia. Otro ejemplo es Xàbia, que se centra en el uso de la tecnología para controlar el acceso a zonas muy frecuentadas como los distritos de ocio nocturno, así como en la formación de la policía local para responder a situaciones críticas como un atentado terrorista y los esfuerzos para mejorar la planificación y el diseño de las áreas de recreación del municipio para hacerlas más seguras y accesibles.

Alianzas locales necesarias

Por importante que sea, la adquisición de conocimientos y capacidades no es suficiente para proteger adecuadamente los espacios públicos urbanos mientras se preserva su apertura. Efus y el consorcio de Secu4All también discutieron un aspecto clave, que es que esto requiere asociaciones locales amplias y bien comunicadas. 

De hecho, es responsabilidad de las autoridades locales y regionales promover y coordinar un enfoque de múltiples partes interesadas que involucre a todos los actores relevantes (policía, residentes y usuarios, servicios de emergencia, empresas locales, etc.). Cómo hacer esto de manera eficiente y con quién es también un aspecto central del proyecto Secu4All.

Desde FEPSU queremos apoyar también a la formación de estas alianzas de ciudades y a las redes de interconexión de profesionales de la seguridad y la prevención, para favorecer el intercambio de experiencias de éxito. Por eso, en nuestra página web podrás encontrar diversos proyectos en los que participan nuestros socios, donde se promueve también la colaboración entre autoridades locales y regionales, así como el debate y análisis alrededor de distintos temas vinculados con aquellas iniciativas que han ayudado a mejorar la seguridad urbana en distintas partes de España y Europa.