Animales en la ciudad: un reto creciente para la convivencia

Foto: Christian Bolaños

Las ciudades siempre han convivido con animales. Antes lo hacían de manera más visible: caballos en las calles, gallinas en los patios, perros de trabajo en los mercados. La urbanización fue relegando esa presencia animal a los márgenes, pero nunca la eliminó. Hoy, en un movimiento que combina cambios demográficos, transformaciones en los modelos de familia y una nueva relación afectiva con el mundo animal, los animales han vuelto al centro de la vida urbana de una manera que los gestores públicos no habían anticipado del todo. Las ciudades se enfrentan a un reto nuevo relacionado con el espacio, la normativa, la convivencia y la equidad en el uso del entorno compartido.

En este artículo analizamos esa realidad desde dos ángulos complementarios. Por un lado, el de la fauna sinantrópica: los animales no domésticos —palomas, gaviotas, cotorras, jabalíes— que han encontrado en la ciudad un hábitat estable y cuya gestión plantea dilemas entre el control de poblaciones, la salud pública y el bienestar animal. Por otro, el de las mascotas, y en particular los perros, cuyo crecimiento sostenido en los últimos años está redibujando el uso del espacio público en las principales ciudades españolas y europeas.

La fauna que nadie invitó

La ecología urbana utiliza el término fauna sinantrópica para referirse a los animales no domésticos que han establecido una relación estrecha y estable con el entorno humano, especialmente con el espacio urbano transformado por el ser humano. Las palomas son su ejemplo más visible y antiguo. Su presencia en las ciudades data de décadas. Ya en los años setenta y ochenta comenzaron a documentarse los daños que sus excrementos, altamente corrosivos por su contenido en ácido úrico, provocaban en edificios, monumentos históricos y materiales como la piedra caliza, el mármol o el cobre. En los años noventa, la preocupación se extendió a la salud pública al identificarse a las palomas como portadoras de enfermedades transmisibles que afectan a las vías respiratorias.

A partir de 2010, el fenómeno se convirtió también en un problema de convivencia vecinal. La alimentación regular de colonias por parte de algunos ciudadanos, práctica afectuosa para quienes la ejercen, pero generadora de conflicto para quienes soportan sus consecuencias, pasó a ser objeto de regulación municipal. Hoy, ciudades como Madrid, Sevilla, Valencia o Terrassa contemplan en sus ordenanzas sanciones de hasta 750 euros por alimentar a palomas en el espacio público. Algunas, como Santa Cruz de Tenerife, elevan esa cifra hasta los 1.500 euros. El Ayuntamiento de Barcelona, por su parte, mantiene un enfoque más permisivo: su ordenanza no prohíbe la alimentación de palomas, aunque sí sanciona con hasta 600 euros el deterioro del espacio público derivado de esa práctica.

El debate sobre cómo gestionar estas colonias ha evolucionado significativamente. Los métodos de control que se aplicaron en décadas anteriores han cedido terreno ante enfoques más sostenibles que también responden a la presión de los movimientos en favor del bienestar animal. El pienso anticonceptivo, distribuido en dispensadores ubicados en zonas con colonias estables, y la esterilización de huevos son hoy las alternativas preferidas por muchos ayuntamientos. El Ayuntamiento de Terrassa, socio de FEPSU, lanzó en 2024 la campaña «No alimenteu els coloms», un ejemplo de cómo la comunicación ciudadana se convierte en herramienta de gestión de la convivencia. Zaragoza hizo algo similar en 2021 bajo el lema «Sus sobras alimentan a las plagas». Dos ciudades, dos enfoques comunicativos distintos, un mismo objetivo.

El boom de las mascotas: una tendencia estructural

Si la fauna sinantrópica plantea retos de gestión que las ciudades llevan décadas intentando resolver, el crecimiento de las mascotas, y en especial de los perros, representa un fenómeno más reciente en su escala actual, aunque igualmente complejo en sus implicaciones para la convivencia urbana. 

Los datos son elocuentes. En España hay aproximadamente 9,5 millones de perros censados, lo que sitúa al país en el cuarto lugar europeo en población canina, solo por detrás de Rusia, Reino Unido y Alemania. Sumando todas las especies: gatos, aves, peces, reptiles y pequeños mamíferos, la patronal del sector ANFAAC estima que hay más de 30 millones de mascotas en el país, cifra que equivale al 61% de los hogares españoles conviviendo con al menos un animal de compañía. El sector económico asociado a su cuidado facturó 5.770 millones de euros en 2025, con un crecimiento del 8,3% respecto al año anterior, generando unos 75.000 empleos directos.

Este crecimiento no es exclusivamente español. En Europa hay 106,4 millones de perros censados como mascotas, una cifra que creció en más de dos millones solo en el último año, según datos de FEDIAF (la federación europea del sector). En Bélgica, el porcentaje de hogares con perro pasó del 24% en 2021 al 31% en 2024. En términos generales, el continente alberga 352 millones de mascotas de todas las especies, repartidas en 166 millones de hogares. El fenómeno responde a causas estructurales que trascienden las fronteras: reducción del tamaño de los hogares, descenso de la natalidad, cambios en los modelos de convivencia y una redefinición del vínculo entre las personas y los animales de compañía, que en muchos hogares han pasado a ocupar el lugar afectivo que antes correspondía a otros miembros de la familia. En España, por cada niño menor de cuatro años existen hoy seis animales de compañía según señala el diario El Mundo combinando datos del INE y de la REIAC (Red Española de Identificación de Animales de Compañía). El dato no admite interpretaciones morales fáciles, pero sí refleja una transformación social de primer orden.

Cuántos perros caben en una ciudad

El número absoluto de perros en una ciudad dice poco si no se pone en relación con la población y, sobre todo, con la superficie disponible. No es lo mismo gestionar la presencia de perros en una ciudad extensa con amplias zonas verdes que en un municipio densamente poblado donde el espacio público es un bien escaso y disputado. Para ilustrar esta realidad proponemos construir un indicador sencillo: el número de perros por kilómetro cuadrado.

Madrid, con sus 604 kilómetros cuadrados de superficie municipal, cuenta con 323.175 perros censados según los datos de 2024 del Ayuntamiento, actualizados a partir del registro del Colegio Oficial de Veterinarios. Esto equivale a aproximadamente 535 perros por kilómetro cuadrado, y a un perro por cada once habitantes. Barcelona, con una superficie de apenas 101 kilómetros cuadrados, tiene censados cerca de 180.000 perros: una densidad de aproximadamente 1.780 perros por kilómetro cuadrado, más de tres veces la madrileña, en una ciudad que ya acumula cerca de 17.000 habitantes por kilómetro cuadrado. El contraste explica, en buena medida, por qué la presión sobre el espacio público es tan distinta en ambas ciudades y por qué las soluciones de gestión tampoco pueden ser las mismas.

El caso de los municipios del entorno metropolitano de Barcelona añade otra capa al análisis. L’Hospitalet de Llobregat, con apenas 12,5 kilómetros cuadrados y una densidad de población de más de 18.000 habitantes por kilómetro cuadrado, una de las más altas de España y de Europa, o Santa Coloma de Gramenet, con más de 16.000 habitantes por kilómetro cuadrado, son ciudades donde el espacio público es un recurso extremadamente limitado. En ese contexto, la presencia de perros sin los espacios adecuados para su esparcimiento no es un problema de bienestar animal únicamente: es un problema de convivencia que afecta a toda la comunidad. 

Un factor adicional complica el análisis: los censos no son fiables del todo. La entrada en vigor de la Ley 7/2023 de Bienestar Animal, aprobada en marzo de 2023, provocó un efecto regularizador masivo. En Madrid, el número de perros censados creció un 17,7% en 2023 respecto al año anterior, un incremento que los expertos atribuyen en parte al miedo a sanciones que llevó a muchos propietarios a registrar animales que llevaban años fuera del sistema. Esto significa que los datos anteriores a 2023, probablemente, subestimaban la población canina real en la mayoría de ciudades españolas.

La dog tax: lo que España no cobra y Europa sí

En varios países del centro y norte de Europa, la tenencia de perros lleva aparejado el pago de una tasa anual que financia los servicios municipales asociados: mantenimiento de parques caninos, instalación de papeleras con dispensadores de bolsas, gestión de animales abandonados y otros gastos derivados de la presencia de perros en el espacio público. 

El modelo más consolidado es el alemán. La hundesteuer, literalmente, «impuesto sobre el perro», es de aplicación obligatoria en todos los municipios del país y varía entre los 30 y los 150 euros por el primer animal, con incrementos para perros adicionales y tarifas especiales para razas catalogadas como potencialmente peligrosas. En ciudades como Berlín o Frankfurt oscila entre los 100 y los 120 euros anuales. En conjunto, la tasa canina recauda en Alemania alrededor de 421 millones de euros al año. Suiza aplica un sistema cantonal con tasas de entre 50 y 150 francos. Austria sitúa la horquilla entre 30 y 80 euros anuales, con valores más elevados en Viena. Los Países Bajos mantienen una tasa similar, conocida como hondenbelasting, de entre 60 y 150 euros.

España no dispone de ninguna tasa nacional equivalente. Algunos municipios lo han intentado con resultados discretos: Zamora introdujo una tasa de nueve euros anuales en 2019, la retiró al cabo de unos años tras declarar que «había cumplido su función», y la experiencia no encontró continuidad significativa en otros municipios. Gijón y Palencia exploraron opciones similares sin llegar a implantarlas de forma estable. 

El debate, sin embargo, está vivo. La Ley 7/2023 de Bienestar Animal establece que los municipios promoverán el acceso de animales a playas, parques y otros espacios públicos, lo que implica costes de habilitación y mantenimiento que actualmente recaen sobre el conjunto de la ciudadanía, independientemente de si tiene o no mascota. En ese contexto, algunos expertos plantean si tiene sentido avanzar hacia un modelo de financiación más similar al europeo. Los argumentos en contra no son menores: mantener un perro en España cuesta ya alrededor de 1.200 euros anuales de media, y añadir una tasa podría resultar regresivo para hogares con menor capacidad económica.

La respuesta local: ordenanzas, espacios y educación ciudadana

Ante la ausencia de un marco nacional uniforme que vaya más allá de las obligaciones de la Ley de Bienestar Animal, son los municipios los que asumen la gestión cotidiana de la convivencia entre personas y animales en el espacio público. El resultado es un mosaico regulatorio muy heterogéneo con enfoques que varían significativamente incluso entre ciudades próximas y con realidades urbanas similares.

Barcelona representa uno de los modelos más elaborados. Su Ordenança sobre la Protecció, la Tinença i la Venda d’Animals (OPTVA) se complementa con la Oficina de Protecció dels Animals de Barcelona (OPAB), creada en 2009, que centraliza la gestión del censo, las licencias, las quejas y las sanciones relacionadas con animales. La ciudad cuenta con más de 200 espacios habilitados para perros, entre áreas específicas y las Zones d’Ús Compartit (ZUC) implantadas en 2023, con al menos una en cada uno de los 73 barrios de la ciudad. En estas zonas, durante franjas horarias determinadas, los perros pueden circular sin correa siempre que estén bajo el control visual de su responsable. Fuera de estos espacios, la correa es obligatoria en toda la ciudad. La inscripción en el censo es gratuita.

L’Hospitalet de Llobregat dispone de una ordenanza municipal propia que regula al detalle las condiciones de conducción de animales en el espacio público, los espacios de recreo canino, la gestión de colonias de gatos ferales y el acceso de animales a establecimientos. Madrid prohíbe la entrada de perros a zonas infantiles de plazas y publica anualmente un censo de animales domésticos por distrito a través de su portal de datos abiertos, lo que permite un seguimiento de la evolución de la población canina con un nivel de detalle inusual entre las grandes ciudades españolas. Terrassa, además de la campaña sobre palomas ya mencionada, gestiona el censo de animales de compañía a través de su propio servicio municipal y dispone de una ordenanza específica sobre protección y tenencia de animales.

La Ley 7/2023 de Bienestar Animal, en vigor desde septiembre de 2023, ha supuesto un salto cualitativo en el marco regulatorio estatal. Entre sus novedades más relevantes para la convivencia urbana destacan la obligatoriedad del seguro de responsabilidad civil para todos los perros, pendiente aún de desarrollo reglamentario, la exigencia de un curso de formación para nuevos titulares de perros, la prohibición de la venta en tiendas físicas y la ampliación del acceso de mascotas a transportes y establecimientos públicos. La ley delega en los municipios la determinación de los espacios habilitados para el esparcimiento de animales, lo que refuerza el papel de los ayuntamientos como actores principales en la gestión de esta realidad.

Desde FEPSU entendemos que la convivencia en las ciudades se construye también en los pequeños gestos cotidianos: en la acera compartida, en el parque, en el portal del edificio. La presencia creciente de animales en el espacio urbano no es ni buena ni mala en sí misma: es una realidad que las ciudades deben gestionar con criterio, con recursos y con la participación de todos los actores implicados. Las administraciones locales, como principales responsables de ese espacio compartido, necesitan herramientas normativas, financiación adecuada y mecanismos de evaluación que les permitan responder a una realidad que no ha dejado de crecer y que todo indica que seguirá haciéndolo.

Celebramos en Xàbia la sesión «Dispositivos policiales y grandes eventos»

El pasado 1 de febrero, los miembros del FEPSU nos reunimos en una sesión interna de trabajo dedicada a la seguridad en los grandes eventos. La policía, conjuntamente con otros servicios municipales, tiene un papel clave en la detección y prevención de riesgos en espacios concurridos, así como en la respuesta ante incidentes. Por ello, es vital poder compartir y formarse, así como aprender de experiencias locales de otros municipios para poder mejorar los procedimientos a seguir cuando se llevan a cabo grandes eventos.

A este cita acudieron representantes de los miembros del FEPSU y ciudades de la zona que fueron invitadas a la sesión y que pudieron conocer acerca de las experiencias locales de nuestros miembros y el trabajo en red.

Estrategias diversas para un ocio seguro

Desde puntos violeta o creación de caminos seguros, hasta la prevención de riesgos pirotécnicos o estrategias de comunicación externa, así como las distintas intervenciones para garatizar entornos de ocio seguro. Sin embargo, existen rasgos en común en todas ellas: es vital un buen análisis de riesgos y coordinación con otros servicios municipales, extramunicipaes y otros actores públicos y privados, dado que directa o indirectamente, todos están implicados en el buen desarrollo del evento.

El trabajo conjunto, pues, resulta un elemento clave a la hora de prevenir riesgos y actuar ante todo tipo de eventos, incluso en el caso de concentraciones y manifestaciones, en las que es necesario reunirse con la organización para trabajar conjuntamente un desarrollo seguro de las mismas. Otro de los elementos clave en la coordinación de la seguridad en grandes eventos es la transferencia de conocimiento y las lecciones aprendidas de cada dispositivo: recoger datos de las intervenciones para posteriormente evaluar internamente el trabajo realizado es importante para mejorar la manera de proceder.

La tecnología, dispositivos policiales y grandes eventos

Para el control de aforos y gestión de incidentes en grandes eventos reviste especial relevancia el uso de la tecnología. Los drones son el principal aliado en dicha tarea, dado que permite una gran libertad de movimiento y ofrece la posibilidad de obtener una imagen panorámica de los asistentes del evento para así poder responder mejor ante incidentes y controlar el aforo.

Aun así, se destacó que el factor humano es imprescindible y que la tecnología, en este caso, es una aliada que puede facilitar el trabajo policial. Así, el factor humano y el tecnológico forman un potente binomio a la hora de gestionar la seguridad en grandes eventos, dado que a toda la experiencia y conocimiento del cuerpo policial se añade una potente capacidad de detección.

Programa

Consulta el programa de la sesión interna «Dispositivos policiales y grandes eventos»:

  • Introducción – Grandes eventos: la confluencia de la dimensión política, directiva y operativa – Policía Municipal de Madrid
  • Eventos con elementos de riesgo: pirotécnia – Policía Local de Xàbia
  • Prevención del terrorismo en grandes eventos – Policía Municipal de Terrassa
  • Contactos con las organizaciones en las concentraciones y manifestaciones – Departament d’Interior, Generalitat de Catalunya
  • Inspección técnica – Guàrdia Urbana de Barcelona
  • Dispositivo de seguridad ciudadana – Policía Municipal de Madrid
  • Dispositivo de movilidad – Policía Local de Dénia
  • Organización de un dispositivo de emergencia – Policía Local de Teruel
  • Coordinación con los diferentes actores que intervienen en el evento – Policía Local de Gandía
  • Comunicación externa – Policía Local de Zaragoza
  • El trabajo de prevención de la violencia sexual en grandes concentraciones de personas: Puntos violeta – Policía Local de Gandía
  • Uso de drones – Policía Local de Dénia
  • Las autorizaciones de cámaras móviles (drones) en grandes eventos. Requisitos y fundamentos jurídicos – Departament d’Interior, Generalitat de Catalunya
  • Dispositivo policial de la Diada Castellera de La Mercè – Guàrdia Urbana de Barcelona
  • Transferencia de conocimiento y recomendaciones: lecciones aprendidas – Policía Local de Ponferrada

Dispositivos policiales y grandes eventos

¿Cómo podemos mitigar mejor los riesgos en espacios con alta afluencia de personas? ¿Cómo podemos coordinar mejor el equipo humano que tenemos a disposición? La seguridad en grandes eventos es una cuestión altamente relevante cuando se lleva a cabo cualquier clase de espectáculo en el que se aglomeren un gran número de personas. La policía, mediante la coordinación con otros cuerpos de seguridad, aseguran el correcto desarrollo de los grandes eventos, y por ello, la prevención de riesgos, la organización y la coordinación entre todos los efectivos policiales es fundamental.

Por ello, desde el FEPSU impulsamos una reunión interna de presentación de proyectos el próximo 1 de febrero bajo la temática de dispositivos policiales y grandes eventos, a fin de poder compartir con nuestros miembros experiencias locales en la gestión de la seguridad en actos de gran afluencia.

Claves para un mejor liderazgo, identificación y prevención de riesgos o actuaciones concretas en contexto de grandes aglomeraciones serán los temas principales de una jornada con un contenido eminentemente práctico compartido por grandes profesionales en la materia.

Programa

  • Introducción – Grandes eventos: la confluencia de la dimensión política, directiva y operativa – Policía Municipal de Madrid
  • Eventos con elementos de riesgo: pirotécnia – Policía Local de Xàbia
  • Prevención del terrorismo en grandes eventos – Policía Municipal de Terrassa
  • Contactos con las organizaciones en las concentraciones y manifestaciones – Departament d’Interior, Generalitat de Catalunya
  • Inspección técnica – Guàrdia Urbana de Barcelona
  • Dispositivo de seguridad ciudadana – Policía Municipal de Madrid
  • Dispositivo de movilidad – Policía Local de Dénia
  • Organización de un dispositivo de emergencia – Policía Local de Teruel
  • Coordinación con los diferentes actores que intervienen en el evento – Policía Local de Gandía
  • Comunicación externa – Policía Local de Zaragoza
  • El trabajo de prevención de la violencia sexual en grandes concentraciones de personas: Puntos violeta – Policía Local de Gandía
  • Uso de drones – Policía Local de Dénia
  • Las autorizaciones de cámaras móviles (drones) en grandes eventos. Requisitos y fundamentos jurídicos – Departament d’Interior, Generalitat de Catalunya
  • Dispositivo policial de la Diada Castellera de La Mercè – Guàrdia Urbana de Barcelona
  • Transferencia de conocimiento y recomendaciones: lecciones aprendidas – Policía Local de Ponferrada

Nuestra red de ciudades y regiones cuenta con profesionales de primer nivel que contribuyen a enriquecer la visión que cada miembro tiene sobre la seguridad urbana. En el FEPSU compartimos para ser mejores y contribuir a una sociedad mejor. Si deseas que tu municipio o región sea miembro del FEPSU, puedes escribirnos a info@fepsu.es.

Sesión interna: «Smart cities y seguridad»

smart cities y seguridad

Smart cities: una cuestión a tratar

¿Cómo podemos aplicar la tecnología a la gestión de la seguridad de las ciudades? ¿Qué retos pueden surgir de implementar herramientas tecnológicas? En un mundo con una evolución tecnológica cada vez más acelerada, responder a estas cuestiones resulta clave para promover una ciudad segura aprovechando el potencial que la tecnología nos brinda.

Por ello, el FEPSU celebró el pasado día 30 de marzo en Gandía una sesión interna de presentación de proyectos bajo la temática de smart cities y seguridad. El objetivo de esta jornada fue el de poder compartir proyectos que utilicen herramientas tecnológicas para la gestión de la seguridad de las ciudades – por ejemplo, facilitando la detección de delitos o la toma de decisiones ante situaciones de alerta -, así como debatir sobre los retos y dificultades a los que debemos hacer frente cuando implementamos dichas herramientas tecnológicas.

En el FEPSU hemos tratado esta temática en anteriores ocasiones, por ejemplo, en el webinar «Nuevas tecnologías aplicadas a la seguridad urbana», en el que también se debatió sobre la tecnología aplicada a la seguridad, así como hemos publicado artículos sobre tecnología y seguridad en nuestro blog.

Avances tecnológicos aplicados a la seguridad

Entre los proyectos que se presentaron se pueden destacar el uso de cámaras de seguridad, inteligencia artificial, estrategias de digitalización o del análisis de datos para la toma de decisiones en el campo de la seguridad pública. Todos ellos abren nuevas posibilidades de gestionar la seguridad de una forma más eficiente y efectiva, aplicando al trabajo diario la tecnología existente en la actualidad.

Con este jornada, el FEPSU se pone a la vanguardia en el campo de las smart cities y seguridad y pone el foco en el sector tecnológico, un campo en expansión y que en los próximos años seguirá ganando presencia en el campo de la seguridad.

Programa:

Presentación – 16:00

 

    • José Martínez Espasa, comisario principal jefe de la Policía Local de Gandía

    • Pablo Enrique Rodríguez Pérez, director general de la Policía Municipal de Madrid

    • Àngels Vila Muntal, delegada del FEPSU

Bloque 1: La digitalización en la labor policial – 16:30

 

    • ESTRATEGIA DE TRANSFORMACIÓN DIGITAL DE LA POLICÍA MUNICIPAL DE MADRID – Madrid. Segundo Sánchez Moreno, Delegado Digital del Área de Gobierno de Portavoz, Seguridad y Emergencias.

    • SMART CITIES Y POLICÍA LOCAL: EL ROL DE LA UNIDAD DE DRONES DE LA POLICÍA LOCAL DE GANDÍA – Gandía. José Martínez Espasa, comisario principal jefe de la Policía Local de Gandía

    • APP XÀBIALERTA – Xàbia. José Antonio Monfort, intendente jefe de la Policía Local de Xàbia

    • SMARTPHONES: ACTUALIZACIONES E INNOVACIONES DE FUTURO – Barcelona. Jordi Prellezo, sargento de la Guàrdia Urbana de Barcelona, jefe de la Oficina de Relaciones Institucionales y Comunicación.

Pausa café – 17:35
Visita al Palau Ducal – 18:10

Bloque 2: El análisis de datos para la toma de decisiones – 18:40

 

    • CCTV INTEGRADAS CON INTELIGENCIA ARTIFICIAL – Madrid. Segundo Sánchez Moreno, Delegado Digital del Área de Gobierno de Portavoz, Seguridad y Emergencias

    • LA INTELIGENCIA EN LOS DATOS – Sant Boi de Llobregat. Albert Vilatarsana, jefe del Área de Seguridad Pública, Cristina Muñoz, concejal de Seguridad Pública y Josep Manuel Domínguez, coordinador del servicio de Policía Local.

Bloque 3: Tecnología aplicada al tráfico y a la Seguridad vial – 19:15

 

    • REGISTRADOR DE DATOS DE INCIDENTES (EDR) – Barcelona. Jordi Prellezo, sargento de la Guàrdia Urbana de Barcelona, jefe de la Oficina de

    • Relaciones Institucionales y Comunicación

    • CÁMARAS ALPR. LECTORES DE MATRÍCULAS – Barcelona. Jordi Prellezo, sargento de la Guàrdia Urbana de Barcelona, jefe de la Oficina de Relaciones Institucionales y Comunicación

Cierre de la sesión – 19:45

 

    • Àngels Vila Muntal, delegada del FEPSU.

Presentación sobre el uso de drones en la gestión de diferentes riesgos para la seguridad.

Nuevo abordaje de las violencias machistas

Un 77% de las mujeres y un 63% de las personas transgénero o no binarias se sienten inseguras cuando salen solas de noche. De hecho, la mayoría de las agresiones sexuales y violaciones se producen durante la noche o la madrugada, especialmente en los espacios de ocio nocturno. Es por este motivo que la Generalitat de Catalunya ha apostado por la creación de un nuevo Plan de Prevención de las Violencias Sexuales en los Entornos de Ocio, el cual será desplegado por los Mossos d’Esquadra y que se ha elaborado gracias al trabajo colaborativo del Departamento de Interior y el Departamento de Igualdad y Feminismos. En el FEPSU te explicamos las principales medidas que contempla este plan, cuyo objetivo es avanzar hacia un nuevo abordaje de las violencias machistas

Priorizar la prevención en el ocio nocturno

El consejero de Interior, Joan Ignasi Elena, ha explicado que la principal motivación que les ha llevado a impulsar junto al Departamento de Igualdad y Feminismo este nuevo modelo de abordaje de las violencias machistas es la de mejorar las medidas de prevención en los entornos de ocio nocturno. En este sentido, desde los Mossos d’Esquadra se priorizará y reforzará el patrullaje para evitar que se produzcan situaciones de victimización y, al mismo tiempo, se buscará mejorar la percepción de seguridad de la ciudadanía. Además, se potenciarán también las oficinas móviles de atención ciudadana, para aproximarse a los espacios de intervención. 

Concretamente en el ámbito del ocio nocturno, los Mossos d’Esquadra desplegarán un conjunto de actuaciones encaminadas a impulsar la prevención para evitar la acción delincuencial y se reforzará el trabajo transversal e indispensable de los diferentes actores que pueden contribuir a frenar cualquier tipo de violencia sexual y a proteger a las personas que puedan llegar a ser vulnerables.

Una de estas actuaciones es la puesta en marcha de la campaña ‘Sin consentimiento es violencia’, que busca concienciar y promover la prevención de las violencias sexuales que se dan en los entornos de ocio nocturno. La campaña realiza un paralelismo entre el derecho de admisión y el consentimiento sexual, remarcando que cada persona establece su propio derecho de admisión siempre bajo una condición innegociable: la prestación del consentimiento sexual se debe hacer desde la libertad.

Otra de las acciones que se pondrán en marcha será el establecimiento de itinerarios seguros desde las zonas de ocio hacia el transporte público, con el doble objetivo de proteger a las personas que puedan estar en situación de vulnerabilidad e identificar personas potencialmente autoras de acciones ilícitas contra la libertad sexual. Así, se crearán más rutas seguras como las que ya se han puesto en marcha en distintos municipios, a través del estudio de los espacios y calles del entramado de ocio nocturno, con el objetivo de incorporar modificaciones y cambios urbanísticos que aumenten la seguridad de las personas y en especial de las mujeres.

Mejorar la atención y evitar la victimización

El consejero de Interior ha destacado que se mejorará también el atestado policial en los casos de violencias sexuales, con el objetivo de mejorar la operatividad policial y para homogeneizar la instrucción y la investigación policial en todo el territorio; así como la atención de las víctimas. “Una correcta atención de la víctima garantiza la reducción de la victimización, facilita la restitución de la víctima y mejora la eficacia policial”, ha asegurado Elena.

En esta misma línea, los Mossos d’Esquadra también extenderán a todo el resto del territorio el modelo de la Unidad Central de Agresiones Sexuales, para de esta manera crear personas de referencia y especializadas en la materia alrededor de Catalunya, así como para mejorar en el ámbito de la investigación policial. En lo que respecta a la prevención comunitaria, Elena ha informado que se potenciarán las relaciones con otros operadores para extender esta estrategia a otros sectores que son esenciales como radares para identificar posibles situaciones de violencia de género o como generadores de espacios seguros. Además, se reforzará la coordinación entre los cuerpos policiales y los servicios del Departamento de Igualdad y Feminismo para la atención y la recuperación en casos de violencias sexuales. Finalmente, se constituirá un gabinete de coordinación para hacer el seguimiento y la evaluación del plan de prevención.

 Actuación desde los municipios

Más allá del abordaje de carácter policial, la consejera de Igualdad y Feminismo, Tània Verge Mestre, ha señalado que entre las actuaciones que se activarán este verano como parte del establecimiento de este nuevo modelo de abordaje de las violencias machistas se encuentra el refuerzo del servicio de intervención en crisis delante de las violencias sexuales, el cual ofrece atención psicológica a las mujeres que hayan sufrido una agresión sexual reciente y que, después de la primera atención sanitaria, requieren de este acompañamiento, que se desplaza hasta donde sea necesario. 

En este sentido, también se reforzarán los puntos lila que los municipios ofrecen en los espacios de ocio y se ofrecerán diversas formaciones a los ayuntamientos y consejos comarcales para permitirles revisar el funcionamiento de sus puntos lilas y así garantizar una atención adecuada y coordinada, para crear nuevos, si hace falta. Verge ha subrayado además que se actualizarán todos los protocolos municipales en los espacios de ocio, a través de la aprobación de un protocolo marco de abordaje de las violencias machistas, que se presentará a mediados de julio y estandarizará la actuación para todos los poderes públicos. 

En el FEPSU siempre hemos estado comprometidos con la prevención de las violencias machistas, como un aspecto indispensable para avanzar hacia una mayor igualdad de género en las ciudades. Por ejemplo, nos hemos hecho eco del inmenso reto que supone el abordaje de las violencias de género en la adolescencia para poder garantizar relaciones igualitarias entre hombres y mujeres desde edades tempranas. Así, también hemos destacado las iniciativas de distintos municipios a la hora de innovar en la atención de las violencias machistas, como es el caso del proyecto Artemis en Dénia.

Síguenos en Twitter y Facebook para estar al tanto de los debates actuales sobre estas y otras temáticas relacionadas con la seguridad urbana y la prevención.

Apuesta integral para un ocio nocturno seguro

Después de varios meses de trabajo y reuniones, la Mesa Ciudadana de Barcelona para una noche cívica y segura ya ha elaborado un plan de acción para trabajar en favor de un abordaje integral del fenómeno del ocio y las actividades nocturnas en la ciudad. El plan, que consta de un total de 74 medidas en diez ámbitos distintos de intervención, ha sido elaborado gracias al trabajo colectivo de los distintos agentes sociales involucrados en la materia —entidades y asociaciones vecinales, gremios y federaciones de comerciantes, restauración y ocio nocturno; entre otros—, los cuales han ido realizando sus propuestas a lo largo de cuatro talleres, once sesiones de grupos de trabajo y siete reuniones de coordinación. En FEPSU te compartimos los resultados de este proceso de coproducción de políticas públicas, enfocado en la prevención, y donde ha participado tanto la ciudadanía como la administración pública y el sector privado.

Atajar el consumo de sustancias

Uno de los principales aspectos que se ha tenido en cuenta en el plan de acción elaborado por la Mesa Ciudadana ha sido la necesidad de impulsar cambios en la normativa y revisar los criterios de aplicación del régimen sancionador sobre venta y consumo de bebidas alcohólicas. En este aspecto, los distintos agentes participantes han instado a la Generalitat de Catalunya que modifique la Ley 20/1985, con el objetivo de reducir el horario de venta de alcohol a partir de las 22.00 h y hasta las 8.00 h, así como para prohibir explícitamente su venta a menores de edad a través de la intermediación de personas adultas. Además, se ha propuesto también recalificar las infracciones, para aumentar el importe de las sanciones en función de las circunstancias en los casos de gran afectación de la convivencia y el orden público, así como potenciar medidas alternativas a la sanción, como el trabajo comunitario.

Sin embargo, más allá del ámbito sancionador, en el plan de acción se prevé también impulsar medidas de prevención. Por ejemplo, en materia de acciones y campañas comunicativas, el organismo ciudadano propone elaborar consejos de seguridad y convivencia dirigidos específicamente al turismo, así como la creación de mensajes para la ciudadanía general al respecto de las normas de convivencia y el uso del espacio público. Por otro lado, se ha propuesto también la elaboración de un censo de establecimientos que pueden vender alcohol en horario nocturno, para facilitar el control de esta actividad; así como la puesta en marcha de acciones de sensibilización sobre los riesgos del consumo de alcohol y otras drogas

No obstante, para conseguir este objetivo se buscará promover también un ocio nocturno saludable y descentralizado. En este aspecto, no solo se ha propuesto la elaboración de una app o plataforma digital que dé a conocer toda la oferta cultural de la ciudad (púbica y privada); sino que también se buscará la puesta en marcha de un estudio sobre la viabilidad de ampliar la oferta de ocio vinculada a los equipamientos públicos, donde se llevarán a cabo también programas educativos y de sensibilización de todos los agentes implicados en la relación a las conductas de riesgo por consumo de alcohol y otras drogas. Finalmente, también se buscará fomentar el ocio nocturno de barrio, sobre todo en aquellos que tengan poca oferta, a través de medidas normativas para desconcentrar la actividad en el horario de noche, como la diversificación de licencias, por ejemplo. 

Hacia una gobernanza coordinada

Otro de los ámbitos de actuación más importantes para el éxito de este plan de acción para un ocio nocturno cívico y seguro es la coordinación entre los agentes implicados en la prevención y el mantenimiento de la seguridad, tanto en los espacios públicos como en los establecimientos privados. Para este fin, uno de los compromisos de la Mesa Ciudadana es la creación de un órgano de gobernanza de la convivencia durante la noche, con representación del máximo nivel gerencial y político. Este órgano se encargará de supervisar la aplicación y el seguimiento del plan de actuación, así como de analizar un modelo de gobernanza integral para la noche en la ciudad. Este organismo, además, se incorporará a la red europea de ciudades Plateforme de la Vie Nocturne, con el objetivo de trabajar en red sobre los retos del ocio nocturno y compartir conocimientos y experiencias. 

Este trabajo de coordinación permitirá, a su vez, el éxito de otro tipo de medidas. Por ejemplo, el refuerzo de los dispositivos policiales de carácter preventivo en los entornos de ocio nocturno, donde se contará con la coordinación de la Guàrdia Urbana de Barcelona y los Mossos d’Esquadra; los cuales contarán con agentes de paisano para mejorar la prevención y mecanismos de videovigilancia. Por otro lado, se establecerán protocolos de coordinación con los establecimientos de ocio nocturno y su personal de seguridad y control; así como se crearán grupos de trabajo y espacios de diálogo y colaboración permanente en cada distrito de la ciudad, con la participación de vecinos, jóvenes, profesionales y representantes tanto del ocio nocturno como del ayuntamiento. 

Mediación y prevención de las violencias

Por último, pero no menos importante, el plan de acción de la Mesa Ciudadana propone la incorporación equipos de mediación especializados en materia de botellones, los cuales estarán activos de manera continuada durante las noches del fin de semana, así como la ampliación de la cobertura territorial de los servicios de mediación nocturna en entornos de ocio. Además, también se desarrollará un mapa de lavabos nocturnos de la ciudad, así como se estudiará la viabilidad de ampliarlos y crear una app que permita su ubicación; medidas destinadas a favorecer el cuido y la limpieza del espacio público, así como a la mejora de la convivencia

Por otro lado, se crearán más Puntos Lilas y se consolidarán los ya existentes en las zonas con mayor concentración de ocio nocturno y en las fiestas mayores; así como se desarrollarán y consolidarán itinerarios seguros para reforzar la seguridad en los trayectos desde las paradas de transporte público hacia las zonas de ocio. El objetivo final es trabajar para crear una relación de confianza y de conocimiento entre los jóvenes y los cuerpos policiales, enfocándose en la prevención y en el servicio a la ciudadanía.  

En FEPSU siempre nos hemos interesado por la seguridad y la prevención del delito en los espacios de ocio nocturno, ya que consideramos que es uno de los principales retos a los que se enfrentan las ciudades europeas en la actualidad. Por ello, nos hicimos eco desde el primer momento de la creación de la Mesa Ciudadana de Barcelona para una noche cívica y segura, ya que consideramos que el diálogo entre los distintos agentes sociales involucrados es la única fórmula para garantizar la seguridad en esos entornos. Además, también hemos propuesto nuevas formas de gestión del ocio nocturno, por ejemplo a través de nuestros webinars, en los que los socios de nuestra red han podido hacer sus aportaciones y conocer las experiencias de otros municipios y localidades.

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Hacia un turismo seguro y sostenible

En un contexto caracterizado por los efectos de la pandemia en la reducción de la movilidad de las personas y las consecuencias derivadas para el sector turístico, los retos en materia de seguridad turística han tenido que actualizarse para seguir incidiendo en la competitividad de los destinos turísticos. Una cuestión crucial para el sector en España que, en 2019, ocupaba el segundo lugar entre los destinos más visitados del mundo con 82 millones de turistas. Por este motivo, en FEPSU impulsamos el pasado 27 de abril un webinar junto a diversos expertos en la materia para analizar cuáles son los retos a los que se enfrentan las ciudades para tener un turismo seguro y sostenible en la era post-Covid. Aquí te resumimos algunas de las principales conclusiones del debate. 

Un debate interdisciplinar 

El webinar Retos para un turismo seguro y sostenible post pandemia, organizado por FEPSU y con la colaboración del Foro Europeo para la Seguridad Urbana (EFUS), contó con la participación de los siguientes ponentes: Peter Tarlow, consultor y conferenciante internacional, presidente de Tourism & More; Meritxell Pineda, consultora especializada en resiliencia y ciberseguridad; y Fernando Gaona, policía local de Xàbia y coordinador de proyectos europeos. El debate ha sido moderado por Ferran Anguera, profesor de Seguridad Turística en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB). 

Como punto de partida para la conversación, las personas participantes en el debate plantearon que la seguridad turística es un concepto amplio que incluye, además de la protección de los visitantes, los miembros de las comunidades receptoras y los prestadores de servicios ante la violencia o delitos, otros aspectos como la seguridad de servicios turísticos, la seguridad económica, la seguridad informativa o la seguridad en eventos deportivos o culturales.

Por este motivo, en el webinar se planteó un debate interdisciplinar en el cual se analizaron estos aspectos: la perspectiva local en la seguridad turística y sus riesgos, las herramientas de las administraciones locales para mejorar la resiliencia y la experiencia en la gestión local de la seguridad turística. 

Enfoque holístico de la seguridad

Tal y como afirmó el profesor de Seguridad Turística de la UAB, Ferran Anguera, la pandemia de la Covid-19 ha demostrado que la seguridad juega un rol muy relevante en el turismo. Las personas cada vez más sensibilizadas y concienciadas con las diferentes seguridades que conviven con la actividad turística y, en este contexto, se hace necesario hablar abiertamente de seguridad en materia de turismo; con el objetivo de  visibilizar las necesidades existentes y contar, así, con las inversiones y recursos necesarios.

Todos los destinos turísticos tienen sus limitaciones, sus problemas e inseguridades. Por ello se hace indispensable planificar la seguridad turística de forma holística y, ante esta necesidad, los destinos tienen que contar con planes de prevención, protocolos de actuación, planes de contingencia, planes de comunicación y planes de resiliencia. Anguera, por ejemplo, aboga por la creación de la figura del técnico de seguridad turística integral que dirija, identifique, priorice, ejecute y valide los planes de seguridad turística. 

Otra de las propuestas que hace el especialista de la UAB es la creación de un sello que certifique la seguridad integral de los destinos turísticos, que dé a conocer públicamente aquella parte de los planes de seguridad local dirigida a la protección del turismo.

De la gestión del riesgo a la resiliencia 

En estos momentos, tanto en los municipios como en el sector turístico, la seguridad se compone de tres dimensiones: El safety, que hace referencia a la seguridad de los equipos, las personas, las instalaciones, etc. El security, la seguridad relacionada directamente con los códigos penales, los delitos, la seguridad ciudadana, la seguridad privada, etc. Y la ciberseguridad, en crecimiento en los últimos años.

La consultora especializada en resiliencia y ciberseguridad, Meritxell Pineda, ha señalado que hablar de “seguridad” y “riesgo” ha implicado relacionar estos aspectos con el miedo, por lo que se ha de apostar por un cambio de discurso, centrado en las soluciones, que integre el riesgo en las estrategias, entendiéndolo como un aspecto más del trabajo, en línea con el concepto de resiliencia.

En este sentido, la gestión del riesgo y de la seguridad desde el municipio o desde las empresas turísticas se enfrenta en tres niveles o capas: 

  1. Primer nivel: la gestión del riesgo individual o de casos concretos (por ejemplo, la gestión del riesgo de incendio de un hotel).
  2. Segundo nivel: la gestión integrada del riesgo en sistemas complejos que ha creado la necesidad de contar con estándares, procesos y certificaciones concretos.
  3. Tercer nivel: la resiliencia, es decir la capacidad de los municipios y las organizaciones a volver a una situación inicial después de sufrir una catástrofe o desastre de cualquier tipo. 

¿Cuál es el futuro de la seguridad turística? 

Si anteriormente los turistas escogían su destino según su atractivo y sus capacidades económicas, en la actualidad los turistas tienen que pensar en muchos otros aspectos. La pandemia ha evidenciado la existencia de un miedo a enfrentarse a circunstancias no predecibles en el destino. El potencial turista busca una seguridad real que el policia local de Xàbia, Fernando Gaona, defiende que debe entenderse como un servicio social, como cualquier otro servicio o infraestructura que ofrezca el destino. 

Además, los patrones de conducta del turista han cambiado después de la pandemia y los servicios y las infraestructuras de los destinos tienen que adaptarse a esas conductas. Entre otros problemas, Gaona argumenta que pueden surgir congregaciones masivas alrededor de un punto concreto popularizado en las redes sociales o, por lo contrario, pueden surgir acciones que creen una imagen contraproducente para la imagen turística, y en ambos casos los destinos deben estar preparados para prever y afrontar esas situaciones en materia de seguridad.

En este sentido, el turismo sostenible tiene que ser un balance entre la experiencia turística del visitante, el bienestar de los residentes, la percepción de la seguridad y la protección del medio ambiente y la rentabilidad del sector. En este sentido, Gaona reclama una mayor inversión de parte de los ingresos por turismo en seguridad y conocimiento del turismo.

Si quieres conocer más sobre las claves y los retos en la gestión de un turismo seguro y sostenible en la época post-pandemia, no dudes en consultar el relato completo del webinar organizado por FEPSU

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Apuesta por la prevención a través del diseño

El Ayuntamiento de Terrassa se ha adherido a la Asociación catalana para la prevención de la inseguridad a través del diseño ambiental (ACPIDA), una apuesta clara del municipio con el objetivo de promover una visión integral de la seguridad y de las políticas dirigidas a su prevención y mantenimiento, utilizando el diseño urbanístico como herramienta clave de estas. En FEPSU te explicamos los motivos por los que esta ciudad, socia de nuestra red, se ha comprometido con esta estrategia de prevención, en auge en los últimos años en distintas localidades europeas. 

Búsqueda de la transversalidad

En la actualidad, existen varios estudios que evidencian que el entorno urbano es uno de los factores que condiciona la seguridad y que demuestran que la prevención del delito y la inseguridad se tiene que abordar de manera transversal, no solo con acción policial sino de también a través del diseño ambiental.

En este sentido, la teniente de alcalde de Territorio y Sostenibilidad de Terrassa, Lluïsa Melgares, explica que “hay que trabajar la seguridad desde otras perspectivas, no solo la policial, por eso es una buena noticia la adhesión a esta asociación, que tiene la finalidad de difundir e impulsar la prevención del delito y la inseguridad a través del diseño ambiental”.

ACPIDA también tiene la finalidad de hacer seguimiento e implantación de los estándares internacionales en la materia y promover una nueva forma de concebir el diseño urbanístico, incorporando la interdisciplinariedad, para entender el espacio y el factor comunitario, y promover la integración de la diversidad en el diseño urbanístico, especialmente la perspectiva de género en el ámbito de la seguridad

Una visión que se aplicará en el trabajo preventivo de la Unidad de Policía de Barrio de la Policía Municipal de Terrassa, con la voluntad de detectar, en colaboración con la ciudadanía, aquellas deficiencias o espacios que favorezcan la aparición de infracciones.

Trayectoría en seguridad urbana

Hay que destacar que el Ayuntamiento de Terrassa tiene una larga trayectoria y compromiso en la mejora de la seguridad desde la perspectiva urbana. Un ejemplo es su adhesión al FEPSU, donde reunimos a distintas autoridades locales y regionales con la meta de defender y promover las políticas públicas y de prevención. Desde la red buscamos, además, asumir y difundir los planteamientos y metodologías de la Prevención del Delito a través del Diseño Ambiental.

En este sentido, celebramos que se haya puesto en marcha en Catalunya la ACPIDA, como espacio estructurado para la difusión de los principios y las metodologías de esta metodología de prevención a través del diseño, así como para la preparación de los actores sociales que lo deben poner en práctica. La ACPIDA, además, se constituye como capítulo de la Asociación Internacional para la Prevención del Delito a través del Diseño Ambiental (CPTED) en Catalunya.

Una metodología contrastada

La prevención a través del diseño ambiental es una metodología de éxito contrastado, que se promueve e implementa desde hace muchos años en distintas localidades de Europa y el resto del mundo. En FEPSU hemos abordado en diversas ocasiones los beneficios de esta estrategia, por ejemplo a través de las aportaciones del proyecto PACTESUR para poder planificar mejor las medidas de seguridad física que se deben implementar en las ciudades para reducir la percepción de inseguridad por parte de la población. 

Además, también hemos resaltado cómo se ha ido avanzando hacia la estandarización del modelo de prevención del delito a través del diseño ambiental, como lo demuestra la aprobación del certificado ISO 22341, que estandariza a nivel mundial los elementos, estrategias y procesos básicos para prevenir y reducir la delincuencia y el miedo a la delincuencia en un entorno nuevo o previamente existente. 

Finalmente, recordamos que en la base del modelo de la CPTED se encuentra la constancia de que los espacios públicos pueden ser, al mismo tiempo, espacios para promover la cohesión social, así como lugares para acentuar la marginación y la exclusión de una parte de la población. Por este motivo, es importante que cada vez más localidades apliquen estas estrategias para mantener la seguridad urbana y conseguir una mejor prevención del delito

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Conciliadoras comunitarias para la convivencia

¿De qué forma se puede involucrar a la ciudadanía en la mediación de conflictos entre los propios vecinos y vecinas? En L’Hospitalet de Llobregat han apostado por la conformación de la Red de Conciliadoras y Conciliadores Comunitarios, un proyecto piloto a nivel español que busca formar en la gestión de conflictos y articular a toda una serie de agentes sociales locales para que puedan desarrollar tareas de prevención y mediación en los entornos donde tienen incidencia. En FEPSU te explicamos cómo funciona esta iniciativa. 

Formación y acción ciudadana

La Red de Conciliadoras y Conciliadores Comunitarios fue uno de los proyectos presentados el pasado 2 de marzo en la asamblea general de FEPSU, que se celebró en Dénia y sirvió para que las ciudades que forman parte de la red pusieran en común las distintas iniciativas que llevan a cabo en sus municipios. El director de Servicios de Seguridad, Convivencia y Civismo de L’Hospitalet de Llobregat, Miquel Justo Medrano, fue el encargado de compartir este proyecto piloto de mediación que se ha puesto en marcha en el municipio catalán y que de momento ya cuenta con una decena de voluntarios. 

Entre las personas que participan de la Red de Conciliadoras se encuentran perfiles diversos, aunque siempre relacionados con las entidades sociales que actúan en el ámbito local; como, por ejemplo, la directora de la asociación de teatro social Plaudite Teatre, Eugènia Delgado; la mediadora del proyecto ‘Entre veïnes’, Fatima Memdouh; un representante del Fòrum de Diàleg Interreligiós, Josep Maria Pujol; y la responsable de voluntarios de la Cruz Roja en el municipio, Laura Bisbal; entre otras personas. 

Todas ellas se formaron durante un año en el programa de ‘Gestión de conflictos públicos y mediación comunitaria’ de la Universidad de Girona, donde recibieron las herramientas necesarias para el desarrollo de sus tareas de conciliación comunitaria. Una vez finalizado el proceso de formación, las personas que participaron y obtuvieron su título presentaron también sus proyectos concretos de mediación comunitaria y se comprometieron a aportar sus conocimientos y habilidades de forma voluntaria para mejorar la convivencia en la ciudad.

Prevención y gestión de conflictos

Uno de los principales objetivos de esta iniciativa es que cada uno de los participantes de la red pueda llevar a cabo acciones concretas de prevención y gestión de conflictos en las entidades sociales donde trabajan y sus espacios de incidencia, así como colaborando con las actuaciones que se lleven a cabo desde el ayuntamiento en el ámbito de la convivencia y el civismo

De hecho, la previsión es que el proyecto pueda realizar ciclos de formación de forma anual para que se puedan ir incorporando más personas a la Red de Conciliadoras. De momento, no obstante, la iniciativa es una prueba piloto que debe servir para evaluar la modalidad de colaboración más efectiva entre los agentes sociales que han recibido la formación y los servicios municipales que trabajan en el ámbito de la convivencia y la mediación de conflictos

El Ayuntamiento de L’Hospitalet de Llobregat, a través del departamento de Convivencia, desarrolla desde hace más de 15 años distintas actuaciones relacionadas con la gestión y la resolución de los conflictos entre vecinos y vecinas, a través de acciones de prevención y procesos de mediación en espacios como las comunidades de vecinos, el espacio público, los centros educativos y los comercios, entre otros lugares. 

Una iniciativa premiada

La iniciativa de la Red de Conciliadoras recibió el Premio Innovación de la Sociedad Catalana de Conflictología el pasado 21 de enero, fecha en que se conmemora el Día Europeo de la Mediación. En concreto, se reconoció el hecho de que se trata de un proyecto pionero en toda España en la formación de ciudadanos en tareas de conciliación comunitaria como forma de potenciar la mediación como herramienta para superar conflictos de convivencia. 

Una de las metas de la red es ir creciendo para que el proyecto pueda colaborar desde todos los barrios de la ciudad, desarrollando acciones preventivas y de intervención impulsadas por el departamento de Convivencia del consistorio. La Red de Conciliadoras, además busca incrementar el impacto comunitario de las actuaciones municipales en esta materia y, al mismo tiempo, responsabilizar a los actores vecinales en la gestión de la convivencia para que puedan incidir en su entorno, aportando una visión próxima, compartiendo estrategias y detectando conflictos

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