Rejuvenecer las políticas públicas de seguridad

¿Cómo pueden las autoridades locales fomentar la participación de los jóvenes en el diseño de las políticas públicas de seguridad urbana? Esta fue la pregunta que intentaron responder una serie de expertos y expertas en la materia durante la conferencia internacional de Efus, Seguridad, Democracia y Ciudades, que se celebró el 2021 en Niza. El debate partió de la premisa de que comprender la percepción de los jóvenes acerca de la seguridad en sus barrios y ciudades es esencial para cualquier enfoque holístico de prevención del delito. Te compartimos los puntos claves de este debate. 

La confianza, factor clave

En el marco de la conferencia internacional de Efus, tuvo lugar el 21 de octubre un taller dirigido a explorar la importancia de incluir a la población joven en la coproducción de políticas públicas relacionadas con seguridad urbana y prevención del delito. El evento fue moderado por el cofundador de la ONG alemana Ufuq.de, Götz Nordbruch.

También participaron los siguientes ponentes: la teniente de alcalde de Montreuil (Francia) para la tranquilidad pública, la limpieza, la prevención y la vida nocturna, Loline Bertin; la presidenta de la organización canadiense Passerelle-I.D.E, Léonie Tchatat; el representante de la asociación parisina Espoir 18, Charles Nagy; el responsable de prevención de la ciudad de Lovaina (Bélgica), Jan Willems; y el encargado del punto de contacto del proyecto CERV en el Centro de Educación Política de Luxemburgo, Philippe Ternes

Una de las principales conclusiones de los ponentes fue que las iniciativas que fomentan, de forma gradual, el crecimiento de la confianza a largo plazo entre los jóvenes y los funcionarios de seguridad son fundamentales para conseguir la participación de los jóvenes en las políticas públicas de seguridad urbana

Sin embargo, Ternes argumentó que la participación de los jóvenes no debería surgir de iniciativas centradas únicamente en la seguridad. Los derechos, la participación democrática continua y la mejora del espacio público deben estar en el centro de las iniciativas que involucren a la juventud, según los ponentes. 

Además, las iniciativas de seguridad deben asegurarse de tener en cuenta las diversas experiencias de los diferentes grupos de jóvenes y no solamente generar confianza en un grupo que se encuentre aislado de los demás. Hay que acabar con la idea que polariza las formas de participación juvenil en solo dos tipos: o no reconocidas o criminalizadas. 

En este sentido, Nordbruch hizo énfasis en que los jóvenes son agentes clave en la seguridad urbana y las sociedades democráticas en general. Aún así, hoy en día este colectivo se enfrenta todavía a barreras de acceso a la educación y al mercado laboral, así como también tienden a ser excluidos de la elaboración de políticas y de los datos oficiales sobre delincuencia.

Desigualdad y marginación

La segunda de las ideas clave que emergieron del debate fue que es fundamental tener en cuenta las desigualdades y la marginación que afectan a los diferentes grupos de jóvenes a la hora de fomentar su participación. Al mismo tiempo, también es importante invertir en el desarrollo del pensamiento crítico de los jóvenes.

Tchatat subrayó que la juventud no debe entenderse como un grupo homogéneo y señaló que el racismo en el ámbito de la seguridad es alarmante. Willems, por su parte, reiteró la importancia de la inclusión y puso como ejemplo el proyecto LOUD (Local Young Leaders for Inclusion), que reunió a jóvenes estudiantes de origen migrante y no migrante.

Continuando en esta misma línea, los ponentes ahondaron en la idea de que la delincuencia nace de la impotencia y destacaron que el hecho de involucrar a los jóvenes en iniciativas de seguridad urbana podría entenderse como un esfuerzo por compartir el poder y acabar con las sospechas mutuas entre grupos. 

Esto implica, por ejemplo, cambiar la relación entre la policía y las agencias de seguridad con los jóvenes, ya que a menudo la experimentan de forma discriminatoria. Por lo tanto, las instituciones públicas deben ser receptivas a las críticas y fomentar la confianza a través de estructuras institucionales que permitan la retroalimentación.

En este sentido, Nagy compartió la experiencia de Espoir 18 en París. La organización realiza encuentros individuales de jóvenes con personal policial en entornos de confianza, que no son ni comisarías ni dependencias policiales. Además, desde la asociación también les brindan herramientas para desarrollar pensamiento crítico. 

Nagy subrayó que la oportunidad de expresarse y diseccionar temas complejos y a veces polémicos es clave para disminuir su sentimiento de impotencia. En el marco del proyecto de la entidad Radicalizar la prevención y de sus múltiples acciones para ayudar a prevenir la radicalización, Espoir 18 organiza talleres de teatro-debate donde los jóvenes crean un espacio para tratar temas relacionados con la cohesión social y la seguridad.

En FEPSU hemos abordado en distintas ocasiones la necesidad de incluir a los jóvenes en el diseño y la implementación de políticas públicas eficaces en la prevención del delito y el mantenimiento de la seguridad urbana. Por ejemplo, nos hemos hecho eco de proyectos como el Why Violence?, el cual es desarrollado por el Ayuntamiento de Barcelona para incluir a adolescentes en la búsqueda de respuestas innovadoras a las microviolencias. También hemos compartido algunos de los resultados del proyecto LOUD en las ciudades participantes, como L’Hospitalet de Llobregat, donde los jóvenes participantes realizaron distintas campañas para sensibilizar sobre el racismo. 

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Fortalecer la confianza con la ciudadanía

La confianza de la ciudadanía hacia las instituciones se encuentra en declive desde hace algunos años. A pesar de que cada país tiene sus particularidades, esta situación es común en todo el mundo y condiciona la producción de políticas públicas relacionadas con la prevención del delito y la seguridad urbana. Sin embargo, este hecho no afecta a todos los organismos al mismo nivel. Las administraciones públicas de ámbito nacional o supranacional no son percibidas de la misma manera que aquellas regionales o municipales. ¿Cómo podemos, entonces, restaurar y fortalecer la confianza entre la ciudadanía y las instituciones? Para responder a esta pregunta, te compartimos algunas de las estrategias sugeridas por Efus

Potenciar las autoridades locales

En el marco de la conferencia internacional de Efus, Seguridad, Democracia y Ciudades, se celebró el 21 de octubre de 2021 un taller dedicado a analizar las mejores estrategias para restablecer la confianza entre instituciones y ciudadanía. En él participaron el director general adjunto de la administración municipal de Lieja (Bélgica), Serge Mantovani; el alcalde de Saint-Yon (Francia), Alexandre Touzet; la directora de Narrativas y Estrategia Cultural de la red de municipios por la paz +Peace, Mónica Curca; y el teniente de alcalde de Burdeos (Francia), Amine Smihi. 

Al inicio del taller, los ponentes destacaron que, en términos generales, los funcionarios y cargos electos a nivel local inspiran más confianza, ya que son los más cercanos a la población y representan las políticas de mayor proximidad. Un alcalde o alcaldesa tiene el poder de actuar sobre ciertos aspectos cotidianos de la vida de los ciudadanos, está para escuchar y debe mostrar empatía. Sin embargo, también es un cargo que exige grandes esfuerzos y responsabilidades: “Ser un funcionario electo es como aprender a esquiar en una avalancha. Después de más de un año en el cargo, ya puedo esquiar, pero sigo en la avalancha”, destacó Smihi. 

Entonces, si los cargos políticos a nivel local acostumbran a ser figuras de confianza para la población, ¿en qué momento empieza a generarse la brecha entre la ciudadanía y las instituciones? En este aspecto, los ponentes resaltaron que la confianza depende, en gran parte, de la credibilidad de los representantes electos. Esta credibilidad, sin embargo, puede verse cuestionada por factores como la desinformación y los escándalos en los que periódicamente se ven envueltos los representantes políticos. Por estos motivos, la ética y el respeto hacia las promesas son atributos que se deben potenciar entre los funcionarios públicos a todos los niveles, para conseguir retener la confianza de la ciudadanía. 

El problema del tiempo

Uno de los grandes obstáculos para el mantenimiento de la confianza entre ciudadanía e instituciones es la dificultad de conciliar la temporalidad de la acción pública y las exigencias del día a día de la población. Los funcionarios electos, en cuanto figuras de autoridad, tienen la obligación de mostrar resultados a sus votantes, pero constantemente las políticas públicas requieren de negociaciones y trámites que pueden retardar su puesta en marcha y entrar en conflicto con las expectativas de la población. 

“La temporalidad de la acción pública está totalmente desfasada respecto a la temporalidad de la necesidad de la ciudadanía de resolver sus necesidades”, apuntó el teniente de alcalde de Burdeos. Además, los problemas de la sociedad cambian constantemente a todos los niveles. Estos factores hacen que sea aún más difícil comunicar el progreso conseguido por la actividad de las instituciones

El papel de las redes sociales

Una buena comunicación entre administraciones públicas y ciudadanía es clave para generar lazos de confianza. En este sentido, las redes sociales no solo tienen un papel innegable en la aceleración de las demandas ciudadanas, sino también en facilitar la comunicación entre funcionarios y vecinos. 

Sin embargo, a pesar que son herramientas muy útiles para mostrar las actividades realizadas por las instituciones, éstas no pueden reemplazar los intercambios físicos con la ciudadanía, ya sea en forma de paseos guiados en las zonas o barrios intervenidos, reuniones públicas o visitas informales (en bibliotecas, estaciones de tren, cafés, etc.). Cada canal de comunicación debe dirigirse a un sector específico de la población.

Involucrar a la ciudadanía

Los ponentes también destacaron la necesidad de coproducir políticas públicas de seguridad junto a la ciudadanía. “Involucrar a la población en las políticas públicas debe permitir a las personas que se encuentran en los márgenes situarse en el centro de los asuntos públicos”, destacó Mantovani. Es por este motivo que los funcionarios electos deben poner de su parte para incluir a toda la ciudadanía en las políticas públicas. 

Como bien afirmó Curca, “existen muchas formas de democracia”, pero “todas tienen los mismos valores”, por lo que no importa cuál sea el tipo que se adopte (más directa, delegada, asamblearia, representativa, etc.), “siempre y cuando se base en la opinión de las personas”. En este sentido, es crucial involucrar a la ciudadanía en el complejo proceso a través del cual se toman decisiones, manteniéndola informada y tomando en cuenta sus puntos de vista para producir políticas que sean ampliamente aceptadas. 

En conclusión, la seguridad puede verse como un servicio público coproducido y evaluado como cualquier otro servicio público. “Hay que diseñar políticas para las personas que se encuentran en los márgenes de la sociedad. Si se diseñan para estas personas, el conjunto de la sociedad se ve beneficiada”, subrayó la directora de Narrativas y Estrategia Cultural de la red de municipios por la paz +Peace. 

En FEPSU hemos abordado en distintas ocasiones la necesidad de establecer vínculos directos entre la ciudadanía y las autoridades locales y regionales en la coproducción de políticas públicas sobre seguridad urbana y prevención del delito. Por ejemplo, hemos intentado responder a la pregunta: ​​¿Cómo colaborar de forma significativa en la coproducción de políticas públicas? Para ello, hemos analizado cuáles son las mejores vías para favorecer la colaboración entre la academia y las instituciones encargadas de producir y ejecutar las políticas públicas. Además, desde la red también hemos organizado encuentros destinados a analizar esta temática, como lo fue el evento La coproducción de políticas de seguridad y prevención: ¿Cómo implicar a la comunidad?, celebrado en 2018 en el marco del II Foro mundial sobre las violencias urbanas y educación para la convivencia y la paz

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Cambio climático y seguridad: fomentar la resiliencia

¿Cuál es la relación entre el cambio climático y la seguridad? Esta fue una de las preguntas que guió el debate en uno de los talleres celebrados en la conferencia internacional de Efus de 2021. En este encuentro se subrayó que las ciudades tienen que desarrollar la resiliencia climática, que consiste en participación cívica, intervenciones espaciales, renacionalización urbana, planificación de la adaptación al cambio climático, capacitación relevante y recopilación de datos. En FEPSU te compartimos algunos de los puntos clave de este debate. 

Un vínculo aún por determinar

El taller dedicado a la importancia para la seguridad urbana de abordar el cambio climático se celebró el 21 de octubre, en el marco de la conferencia internacional de Efus. En él participaron la jefa de la Oficina de Derechos Humanos de Viena (Austria), Shams Asadi; la directora ejecutiva del Foro alemán y europeo para la seguridad urbana (DEFUS), Anna Rau; la directora de programas para Efus, Julia Rettig; el director ejecutivo de la Red Municipal Canadiense de Prevención del Delito (Canadá), Felix Munger; el director de la oficina de Resiliencia de Milán (Italia), Piero Pelizzaro; el jefe de la representación de Budapest (Hungría) ante la UE, Benedek Jávor; y el ingeniero de protección civil del  Ayuntamiento de Setúbal (Portugal), Nuno de Sousa

Los ponentes iniciaron el taller haciendo énfasis en lo oportuno que es, ya que las ciudades europeas se transformarán en casi todos los ámbitos de la vida urbana debido al cambio climático. Los fenómenos meteorológicos extremos como las olas de calor, sequías o incendios forestales afectan la seguridad y la protección y golpean más a las personas marginadas.

Sin embargo, numerosos responsables políticos locales aún no están convencidos del nexo entre el cambio climático y la seguridad urbana. Felix Munger ha señalado que le gustaría ver cómo varios profesionales trabajan juntos para investigar y mapear explícitamente este vínculo, ya que requiere conocimiento y comprensión interdisciplinarios. Nuno de Sousa también ha destacado la urgencia del asunto, ya que el cambio climático tendrá efectos disruptivos en nuestras democracias.

Buscar una resiliencia en las ciudades 

Piero Pelizzaro enfatizó, por su parte, que las ciudades se calientan de manera desproporcionada en comparación con el promedio nacional y mencionó diversos riesgos urbanos del cambio climático, como apagones, migración, violencia, desigualdades exacerbadas y un mayor número de eventos climáticos extremos. Por otro lado, también ha remarcado que algunas intervenciones de diseño urbano destinadas a mejorar la seguridad de los espacios públicos tienen efectos ambientales no deseados.

Los ponentes coincidieron en que las administraciones locales deben construir comunidades resilientes y comprender que la resiliencia es una capacidad y no una solución en sí misma. Dado que el cambio climático afecta a todos los ámbitos de la vida, una estrecha cooperación intersectorial es clave para una ciudad resiliente. 

En este sentido, la justicia social debe ser la base de la resiliencia climática urbana. Para lograr una ciudad resiliente con habitantes resilientes es clave la participación cívica, las intervenciones espaciales conscientes, la renacionalización urbana, la planificación de la adaptación al cambio climático, la capacitación relevante y la recopilación de datos son primordiales.

De momento, más preguntas que respuestas

Benedek Jávor señaló que un uso transparente y coherente de los fondos de la UE está en el núcleo de las respuestas urbanas exitosas al cambio climático. Actualmente se carece de coordinación entre las diversas partes interesadas, ya que los gobiernos locales y regionales y las organizaciones no gubernamentales abordan los riesgos de seguridad urbana del cambio climático de una manera bastante fragmentada, si es que lo hacen.

En el taller quedó en claro que hay más preguntas que respuestas con respecto al nexo de seguridad urbana del cambio climático. Pero todos los ponentes estuvieron de acuerdo en que es importante encontrar respuestas y entrelazar mejor la adaptación y mitigación del cambio climático urbano con la seguridad urbana y la planificación de la protección. Sin duda, uno de los principales retos en el futuro cercano es convencer a aquellos políticos y aquellas autoridades locales que aún no se han comprometido con el nexo entre el cambio climático y la seguridad urbana. 

Las ciudades cambian y con ello deben adaptarse también las estrategias y medidas para garantizar la seguridad urbana y prevenir el delito. En FEPSU hemos tratado en diversas ocasiones los retos futuros y presentes para las ciudades. Por ejemplo, nos hemos preguntado: ¿Cómo se pueden diseñar infraestructuras de seguridad para proteger espacios públicos, especialmente aquellos de interés turístico, sin que esto dañe el paisaje urbano? Además, también hemos analizado las claves para garantizar que toda la ciudadanía se beneficie por igual de los espacios públicos seguros

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Herramientas y prácticas para abordar la polarización

Abordar la polarización requiere de una estrategia integral. Por este motivo, durante la conferencia internacional de Efus de 2021, uno de los temas centrales de los talleres que se llevaron a cabo fue la discusión alrededor de cuáles son las mejores herramientas y prácticas para fomentar sociedades inclusivas y cohesionadas. A continuación, te compartimos algunos de los puntos clave que señalaron los distintos expertos y expertas que participaron en este encuentro, celebrado a mediados de octubre. 

La importancia de los actores claves

¿Qué es la polarización? Para los expertos que participaron en la conferencia internacional de Efus, Seguridad, Democracia y Ciudades, la polarización se puede definir como una gran o creciente discrepancia de opiniones en una sociedad determinada. Esta discrepancia puede llevar a la interrupción completa del diálogo social, al final de la democracia o incluso a la violencia y el extremismo. En este sentido, la polarización necesita de una expresión pública. 

Es importante señalar que la polarización tiene razones estructurales y generalmente tiene una dimensión ideológica. Por ejemplo, la desigualdad estructural juega un papel importante en el aumento de la polarización. Sus actores clave son los siguientes: las personas o colectivos que la alimentan, a los que se unen los seguidores; luego está el grupo medio, los indecisos; y finalmente, pero no menos importantes, los llamados constructores de puentes, que tratan de buscar el diálogo entre los grupos polarizados. 

Por lo general, nos enfocamos en los jóvenes, pero la generación mayor también juega un papel clave en el proceso de polarización, por ejemplo, como alimentadores del conflicto y el disenso; según el profesor de la Universidad de Ciencias Aplicadas de Salzburgo (Austria), Markus Pausch

Como ejemplo práctico y concreto, los ponentes del taller organizado por Efus señalaron el caso del asalto al Capitolio de Washington en enero de 2021. En este caso concreto, el entonces presidente estadounidense, Donald Trump, actuó como alimentador del conflicto. A la luz del concepto “divide y vencerás”, Trump utilizó la desigualdad estructural y el descontento para movilizar a la gente y alimentó su discurso con una dimensión ideológica. Creó un clima de división: «ellos contra nosotros» y «nosotros contra ellos», el cual provocó el final del diálogo entre las dos partes.

Prevenir y mitigar la desigualdad

Cabe señalar, que el abordaje polarización requiere de una estrategia integral, basada en la prevención y la mitigación de las desigualdades sociales y económicas, que son factores que contribuyen al crecimiento de la polarización. “La polarización aumenta y se alimenta de las desigualdades estructurales”, ha señalado Pausch. 

En este aspecto, desde Efus se promueve la movilización de actores a nivel local, a través del empoderamiento de voces creíbles en las comunidades, las cuales puedan difundir narrativas alternativas al conflicto. Este trabajo a nivel local no solo debería servir para abordar a aquella parte de la población que ya está polarizada, sino también aquellos que se encuentran en un proceso de polarización, los cuales son claves a la hora de poder prevenir este proceso. 

¿Cómo pueden las ciudades participar activamente en la prevención y mitigación de la polarización? Los mecanismos estructurales de desigualdad y exclusión juegan un papel importante en los procesos de polarización. A nivel estructural, las autoridades locales deben prevenir las desigualdades y brindar igualdad de oportunidades. 

Fomentar la participación ciudadana

Actualmente, observamos que las democracias representativas no son lo suficientemente representativas. Debería mejorarse la participación y la transparencia. Por tanto, a nivel comunicativo, es clave fomentar el diálogo y permitir la participación, por ejemplo a través de la promoción de consejos ciudadanos, consejos de la juventud o foros de diálogo a nivel municipal. La educación de todos los grupos profesionales relevantes es igualmente clave para participar en una estrategia preventiva eficaz.

Brindar igualdad de oportunidades, mejorar la participación ciudadana y la transparencia, así como una comunicación abierta con el objetivo de reforzar el diálogo, son claves para prevenir y disminuir la polarización. En este aspecto, el empoderamiento de los jóvenes es clave, por ejemplo, a través del deporte o la cultura. 

“La confianza es la base del empoderamiento de los jóvenes”, ha afirmado Manuel Comeron, miembro del Departamento de Análisis Estratégico de Seguridad Urbana del Ayuntamiento de Lieja (Bélgica). Sin embargo, un enfoque clave de participación y transparencia debe involucrar a todos los diferentes actores, sin importar su edad. 

Ejemplos de buenas prácticas

Teniendo en cuenta estos planteamientos, los ponentes del taller celebrado durante la conferencia internacional de Efus destacaron algunos ejemplos de proyectos y buenas prácticas llevadas a cabo en distintas ciudades europeas. En Lieja (Bélgica), por ejemplo, desarrollan un proyecto de empoderamiento de los jóvenes a través del deporte y la cultura. Esta iniciativa busca una participación y empoderamiento sostenible a largo plazo, a través del establecimiento y el mantenimiento de la confianza con los jóvenes.

En Salzburgo (Alemania), en cambio, organizan paseos intergeneracionales por la ciudad, con el objetivo de reunir a los diferentes grupos de edad del municipio; una iniciativa que lo que busca es llegar a un colectivo de población en riesgo de radicalización. 

Finalmente, en Malmö (Suecia) se creó un proyecto para cartografiar los lugares problemáticos de la ciudad y poder detectar, a través de una herramienta de inteligencia artificial, las fuentes de discrepancia social en los espacios urbanos. Este ejercicio de mapeo se encuentra actualmente en una fase piloto y durante las pruebas, se mapeó el odio, por ejemplo, contra minorías con diferente orientación sexual.

En FEPSU hemos abordado en otras ocasiones el problema de la polarización en las ciudades europeas. Por ejemplo, hemos comentado las iniciativas que lleva a cabo el proyecto europeo BRIDGE, que busca crear conciencia entre los actores locales y fortalecer su capacidad para reducir la vulnerabilidad individual y colectiva a la radicalización y al mismo tiempo mitigar el fenómeno de polarización. Además, también hemos analizado las posibilidades que brinda la justicia restaurativa como herramienta para mitigar la polarización; así como los debates acerca de si es posible medir la polarización a nivel local. 

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Estrategia integrada para la vida nocturna local

La gestión de la seguridad en la vida nocturna requiere de un trabajo transversal y participativo por parte de todos los diferentes actores involucrados. Es especialmente importante la implicación del Estado, como organización de soporte a las políticas locales implementadas por las administraciones municipales o regionales. Además, la experiencia de la pandemia de la Covid-19 ha puesto en evidencia la necesidad de compartir las experiencias de éxito de gestión del ocio nocturno y de otros espacios, para poder avanzar hacia una cierta normalidad. Durante la conferencia internacional de Efus, celebrada en Niza a mediados de octubre de 2021, diversos especialistas y representantes de autoridades locales discutieron sobre cuáles son las mejores vías para implementar una estrategia integrada para mantener la seguridad durante la vida nocturna. En FEPSU te compartimos algunas de sus principales conclusiones. 

La importancia del apoyo político

El taller dedicado a la vida nocturna que se celebró en la conferencia internacional de Efus ‘Seguridad, Democracia y Ciudades’ tuvo lugar el 20 de octubre. En ella participaron el coordinador de la Plateforme de la Vie Nocturne (Francia), Denis Tallédec; el director de políticas de la vida nocturna de París (Francia), Thierry Charlois; la directora de programas sobre prevención del crimen de Burdeos (Francia), Vanina Hallab; el experto en desarrollo urbano del proyecto ToNIte (Italia), Simone D’Antonio; y la responsable de turismo y cultura del séptimo distrito de Budapest (Hungría), Renáta Gallai. 

Una de las principales conclusiones a las que llegaron los ponentes es que el apoyo político de los cargos municipales de más alto rango en el municipio es clave para implementar una política de vida nocturna integrada y compartida por todos los actores. Este factor es importante para poder liderar un enfoque integral que involucre a las distintas partes y para conseguir resultados a nivel operativo que respondan a las necesidades y expectativas de la ciudadanía.  “Es necesario trabajar de forma transversal en las políticas de ocio nocturno, asociando diferentes actores y agentes para tener espacios públicos más seguros”, señaló D’Antonio. 

Desde el punto de vista operativo, el vínculo entre la política pública y la política de ocio nocturno es muy importante. En este aspecto, se vuelve crucial también el trabajo del director municipal de proyectos sobre vida nocturna a la hora de coordinar todo el proceso. Para los ponentes, además, es más fácil trabajar con los actores locales cuando estos ya están organizados previamente en asociaciones o entidades, las cuales también deben ser representativas de la población local. 

Sin embargo, este modelo de estructuración de distintas instancias y grupos de trabajo depende en gran medida de los recursos, problemas y necesidades de cada ciudad. Los ponentes coinciden en que es importante crear pautas, sin imponer un modelo particular, que puedan ayudar a otras ciudades europeas a diseñar su estrategia de ocio nocturno.

Retos y aspectos relevantes

Por otro lado, la discusión entre los ponentes en torno a las diferentes etapas de implementación de una política de ocio nocturno se centró en los retos y aspectos relevantes a tener en cuenta. Entre los retos, destacaron la falta de recursos, que es una característica permanente para los entes locales y regionales. 

Los ponentes también reconocieron la importancia de contar con un espacio de diálogo y cooperación entre diferentes servicios municipales o actores locales. Con la pandemia, estos desafíos se han vuelto más evidentes que antes, acordaron los ponentes, y se llegó a un consenso de que es necesario colaborar con todos los actores relevantes para que los espacios públicos sean más seguros a mediano y largo plazo, particularmente de noche.

“Para lograr políticas sostenibles de vida nocturna a largo plazo, la colaboración con el sector privado es importante. Demostrará que puede haber acciones innovadoras en materia de ocio nocturno”, aseguró Tallédec. Sin embargo, este proceso hace necesario inspirar confianza a través del diálogo entre los distintos actores implicados. Una de las grandes incógnitas que se planteó respecto a la colaboración público-privada fue: ¿Cómo proponer nuevos modelos y formas de consumo para reducir la incidencia de actividades como los botellones o la gente acampando en lugares públicos, por ejemplo?

Asimismo, los ponentes destacaron que la ordenación del territorio de una ciudad tiene repercusiones en la gestión de la seguridad y la vida nocturna. En este sentido, es importante cuestionar también cómo la «morfología» de la ciudad impacta las políticas públicas. Finalmente, también señalaron otro de los retos: el problema del tiempo, es decir la brecha entre las expectativas de los actores implicados (residentes, dueños de negocios y aquellos que la ciudad puede agregar) y el tiempo que lleva implementar las políticas.

Ejemplos de buenas prácticas

Además de plantear las necesidades básicas y los retos para una implementación de políticas públicas de seguridad para la vida nocturna, los ponentes también presentaron una serie de ejemplos de buenas prácticas. Entre ellos se encuentra el “Comité de Noctámbulos” (Comité des Noctambules) de París. Se trata de un comité asesor que forma parte del Consejo de la Noche de la Ciudad, el cual aporta el punto de vista de los usuarios sobre la oferta de ocio nocturno y contribuye a diseñar y apoyar acciones concretas para mejorar la vida nocturna parisina.

Otro de los proyectos presentados fue el bus nocturno de Nantes, el cual permite a los ciudadanos viajar entre barrios y conocer el patrimonio cultural de la ciudad durante la noche. Por su parte, la ciudad de Burdeos compartió la experiencia del Observatorio de la Vida Nocturna, el cual recoge datos cuantitativos (sobre seguridad, cultura de la movilidad, salud, reducción de daños, mediación, limpieza, etc.), así como trabajo de observación en el terreno durante la noche. Es una herramienta que los funcionarios electos pueden utilizar en su toma de decisiones, que también está disponible para todos los actores interesados.

En último lugar, también se presentaron las “Unidades Covid” de la Nightlife Platform, un proyecto a nivel europeo que busca poner en marcha en distintos municipios este tipo de unidades transversales que sirven para gestionar problemas locales de la vida nocturna vinculados a la Covid-19, las cuales se adaptan a las necesidades de cada ciudad. 

En FEPSU hemos abordado en distintas ocasiones los retos y ventajas de la coproducción de políticas públicas para garantizar la vida nocturna en las ciudades. A mediados de julio publicamos un artículo en el cual analizamos los consejos elaborados por el grupo de trabajo sobre la vida nocturna de Efus para responder a la pregunta sobre cómo reiniciar la vida nocturna de forma segura. Además, también hemos compartido las especificidades del proyecto ToNIte, como ejemplo de un tipo de investigación multidisciplinar dirigido a estudiar y proponer medidas novedosas para garantizar la seguridad en las ciudades durante las horas nocturnas. Finalmente, también hemos abordado las estrategias que se están llevando a cabo en ciudades como Barcelona para involucrar a la ciudadanía para conseguir un ocio nocturno seguro

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La prevención de los delitos de odio por motivos de identidad sexual o de género: claves y retos

El aumento de denuncias por delitos de odio en los últimos años ha llevado a las administraciones a replantearse las políticas y acciones relacionadas con su prevención y abordaje. A pesar del confinamiento por la pandemia, durante el año 2020 se registraron un total de 282 delitos relacionados con la orientación sexual o la identidad de género. Con la recuperación de la normalidad, en el primer trimestre de 2021 estos delitos han aumentado un 43%, según los datos del Ministerio del Interior. Por estos motivos, desde FEPSU impulsamos el pasado 23 de noviembre un webinar destinado a analizar cómo prevenir y abordar este tipo de delitos. Aquí te resumimos algunos de los puntos clave que se discutieron en el debate. 

El papel clave de los municipios

El coloquio estuvo moderado por el regidor de Seguridad Ciudadana y Movilidad del Ayuntamiento de Dénia, Javier Scotto Di Tella Manresa; y contó con la participación de la subdirectora general de Soporte al Sistema de Seguridad en el Ámbito Local del Departamento de Interior de la Generalitat de Catalunya, Begoña Curto; la responsable de la Unidad de Apoyo y Protección de la Mujer, Menor y Mayor de la Policía Municipal de Madrid, Marta Fernández Ulloa; el Secretario de Gestión Policial de la Diversidad de UNIJEPOL, David Garfella; y la Fiscal de la Unidad de Criminalidad Informática de la Fiscalía General del Estado, Patricia Rodríguez Lastras. 

El primer tema que se trató fue el papel clave de los municipios en la batalla contra la discriminación. Scotto Di Tella ha señalado que para detener el crecimiento de los delitos de odio es necesario abordar la cuestión desde una perspectiva municipal, ya que “el municipalismo actúa allí donde hay un problema”. 

En este sentido, es vital la creación en cada municipio de un Protocolo de Seguridad y Atención a las Víctimas, que vaya acompañado de formación a los agentes de policía y de la insistencia en una elaboración perfecta y minuciosa de los atestados policiales. Estos protocolos deben servir para abordar y prevenir cualquier muestra de “diversifobia”, como la ha descrito el regidor, en referencia a la discriminación hacia cualquier tipo de diversidad. 

Scotto Di Tella ha subrayado que la crisis sanitaria provocada por la pandemia ha conllevado una involución en este tipo de abordajes, ya que, sobre todo durante el confinamiento, se ha aumentado la invisibilización del problema de estos delitos a la vez que no se han desarrollado planes municipales al respecto. Por estos motivos, el municipalismo debe servir para priorizar políticas en favor de la diversidad, analizar los resultados de estas actuaciones, movilizar actores y sensibilizar a la ciudadanía. 

Prevenir, detectar y gestionar

Por otro lado, Begoña Curto ha explicado que existen tres pilares para tratar los delitos de odio: prevenir, detectar y gestionar. En primer término, Curto ha explicado que es básico disponer de un interlocutor con la comunidad LGTBIQ+ para identificar los colectivos susceptibles de sufrir delitos de odio y discriminación, así como para demostrar que la policía rechaza estas conductas.

En lo que respecta a la detección, los agentes de policía deben tener en cuenta indicadores que definan y complementen el relato de los delitos de odio, como los comentarios y expresiones del presunto autor de la agresión, su estética para saber si tiene tatuajes contrarios al colectivo, la presencia de banderas o pancartas vejatorias, etc.

Finalmente, una vez ocurre el delito de odio, hay que abrir tres ámbitos de trabajo, según lo establecido en el protocolo para el abordaje de las infracciones de odio y discriminación para las policías locales, como el que funciona en Catalunya. El primero es el trabajo con la víctima, para lo cual los agentes cuentan con 21 pautas para tratarla, como no minimizar los hechos ocurridos. Otro pilar es el de las acciones con el presunto autor del delito de odio. La gestión también debe contar con un reportaje fotográfico que apoye la documentación policial y un informe detallando las lesiones físicas y el estado emocional de la víctima.

Poner a la víctima en el centro

El caso de la Unidad de Gestión de la Diversidad de Madrid ha servido para explorar un caso de éxito de abordaje y prevención local de este tipo de delitos. Marta Fernández Ulloa ha afirmado que la ​​clave de las actuaciones policiales es “poner a la víctima en el centro” y ello pasa, por ejemplo, por dejar por escrito todos los detalles en el atestado policial y reconvertir las comisarías en espacios de confianza y confidencialidad, con el objetivo de incentivar la denuncia y combatir la infradenuncia. 

Las funciones esenciales de la Unidad de la Gestión de la Diversidad son la lucha contra la discriminación e intolerancia y el facilitar que las personas discriminadas puedan ejercer sus derechos. Dentro de las funciones está la cooperación con las entidades de la comunidad LGTBIQ+, las cuales Marta Fernández considera como “vías de entrada” para que los agentes de policía puedan investigar casos de delito de odio. 

Precisamente esta comunicación es la que está dando mejores resultados, ya que sirve para que se denuncien delitos, poder crear un mapa de riesgos y estrategias (como desplegar patrullas de alta visibilidad) y compartir el trabajo policial con estas organizaciones.

¿Cómo convertir a la policía en aliada?

El éxito de muchas de estas medidas y estrategias depende, en buena medida, de un cambio de cultura dentro de las propias policías locales. David Garfella ha señalado que la organización interna de la policía debe cambiar para fomentar la formación en Derechos Humanos, con agentes más sensibilizados y predispuestos, así como mejorando protocolos y tomando denuncias con mayor fidelidad. 

Según Grafella, esto solo se puede lograr mediante la transversalidad y el acercamiento a los colectivos LGTBIQ+, para conocer qué necesitan. En este aspecto es destacable el papel del “agente enlace”, que actúa como una cara visible de la policía que mantiene una comunicación constante con los colectivos. Grafella ha solicitado, por otro lado, que se refuercen los instrumentos legales para combatir la discriminación por motivos de orientación sexual o identidad de género, así como la creación de una Ley integral de igualdad de trato y contra la discriminación.

La prevención en línea

Por su parte, Patricia Rodríguez Lastras ha resaltado que un factor clave en la prevención de este tipo de delitos es la erradicación de los discursos de odio en Internet. En este sentido, el Estado español fue uno de los primeros en crear una red de especialistas en delitos de odio por Internet, persiguiendo aquellos que exceden por completo los límites de la libertad de expresión para humillar a colectivos como el LGTBIQ+ y fomentar la violencia contra las personas diversas. 

Rodríguez Lastras ha afirmado que, para proteger a las víctimas, es fundamental eliminar los contenidos rápidamente para evitar la revictimización y el aumento de popularidad de estas publicaciones vejatorias. En este aspecto, el punto de contacto creado en España permite contactar directamente y de forma ágil con compañías dedicadas a las redes sociales como Facebook, Twitter y Google sin recurrir a una comisión rogatoria hacia otros países como Estados Unidos, sede de la mayoría de estas compañías. 

Si quieres conocer más sobre las claves y los retos en la prevención y el abordaje de los delitos de odio por motivo de orientación sexual o identidad de género, no dudes en consultar el relato completo del webinar organizado por FEPSU. Te compartimos también algunos de los recursos que los y las ponentes compartieron durante la jornada, como el Protocolo para abordar las infracciones de odio y discriminación para las policías locales y el Protocolo de seguridad contra las violencias sexuales entornos de ocio, ambos de la Generalitat de Catalunya; así como la explicación sobre el trabajo de la Unidad de Gestión de la Diversidad de la Policía Municipal de Madrid

La importancia de prevenir la violencia de género en la adolescencia

La violencia de género es la expresión más visible de la discriminación que viven las mujeres en la sociedad. Sin embargo, muchas veces estas situaciones, que pueden expresarse a través de agresiones físicas, verbales o psicológicas, pasan desapercibidas incluso para el entorno más cercano de las personas que las sufren. Es especialmente preocupante la prevalencia de estas violencias en la adolescencia y la juventud, ya que su expresión en edades tempranas puede provocar una naturalización o normalización de estas prácticas discriminatorias. Por eso es clave que desde las administraciones y las entidades sociales se lleven a cabo estrategias innovadoras e integrales para favorecer su prevención. En FEPSU te compartimos algunos datos que ayudan a entender esta problemática, así como un ejemplo de buenas prácticas. 

Un fenómeno de difícil detección

Uno de los primeros retos para poder llevar a cabo estrategias eficientes de prevención de la violencia de género en la adolescencia y la juventud es su difícil detección. Según la asociación SIDA STUDI, que trabaja en favor de una sexualidad libre de violencias machistas, las adolescentes que han sido víctimas de agresiones por parte de hombres prefieren pedir ayuda a sus amigas, antes que a figuras adultas de autoridad, como pueden ser los y las docentes. 

Según los datos de la última Macroencuesta de violencia contra la mujer (Ministerio de Igualdad, 2019), solo el 7,3% de las chicas de entre 16 y 24 años acude al personal docente para explicar violencias de género vividas en los entornos escolares o académicos. Aún así, según esta misma encuesta, un 71,2% de las mujeres en el mismo grupo de edad mencionado anteriormente aseguró haber vivido situaciones de violencia machista

De forma muy similar, en el ámbito europeo la Encuesta de violencia de género contra las mujeres en Europa, realizada en 2012 por la Agencia Europea de los Derechos Fundamentales, reflejaba que el 35% de las mujeres europeas declararon haber sufrido violencia física, sexual o psicológica antes de los 15 años.

Desde SIDA STUDI, a pesar de estos datos, consideran que hacen falta encuestas con una perspectiva feminista que no reproduzcan “estudios basados indicadores de ‘riesgo’, sin un análisis contextual y estructural que ponga en evidencia las desigualdades que viven o que pueden llegar a vivir en el futuro”. 

En este sentido, desde la asociación señalan que la “naturalización del amor romántico”, según el cual los hombres tienen que asumir una “masculinidad fuerte y protectora” y las mujeres una feminidad “dócil y sumisa”, dificulta la detección de comportamientos que pueden derivar en situaciones de violencia machista en estas edades tempranas. 

‘Cut All Ties’, una experiencia innovadora

Ante esta situación de difícil detección de las violencias de género en la adolescencia y la juventud, no solo hace falta una apuesta directa y ambiciosa por parte de las administraciones públicas, sino también estrategias innovadoras para favorecer su prevención

Entre las distintas experiencias de buenas prácticas que existen en este sentido se encuentra el proyecto Cut All Ties. Innovation to foster critical thinking tackling gender-based violence on youth affective sexual relationships, financiado por el programa REC de la Comisión Europea y llevado a cabo en España por la Asociación Bienestar y Desarrollo (ABD). 

Esta iniciativa, que se puso en marcha en enero de 2021, se llevará a cabo hasta enero de 2023 y tiene por objetivo el abordaje de la violencia de género a través del diseño, implementación y validación de una metodología piloto eficaz e innovadora de gamificación de las TIC. Se trata de un enfoque de creación de procesos de aprendizaje interactivo que ayuden a difundir mensajes de sensibilización, prevención y reducción de la violencia de género entre jóvenes de 15 a 17 años en seis centros educativos de Barcelona, Madrid y Milán.

Entre las actividades que se encuentra desarrollando el proyecto Cut All Ties se encuentra la recogida de 200.000 datos mediante la creación de una “plataforma transnacional de análisis de texto de inteligencia artificial”, cuya meta es identificar problemas sociales urgentes y anónimos de jóvenes y ciudadanos de las tres localidades participantes, relacionados con problemas de violencia de género.

Además, la iniciativa prevé el diseño participativo de un programa de capacitación y formación para la prevención e identificación de la violencia de género en las primeras relaciones afectivo-sexuales de los jóvenes, con la participación de 120 familias de estudiantes de 6 institutos; así como alrededor de 240 acciones de sensibilización desarrolladas por jóvenes para prevenir la violencia de género en las relaciones sexuales-afectivas de los jóvenes mediante la metodología The Social Coin, una cadena de acciones voluntarias con impacto social.

Entre los impactos que se esperan obtener del proyecto Cut All Ties se encuentra la reducción de un 10% de las actitudes y comportamientos que debilitan la igualdad de género en las relaciones afectivo-sexuales de los jóvenes, el incremento de un 20% del conocimiento para identificar la escalada de la violencia de género contra las chicas, así como el aumento del conocimiento sobre recursos que apoyan a las víctimas de violencia de género.

En total, se beneficiarán unos 120 estudiantes de la formación para el desarrollo de capacidades y toma de conciencia en cuestiones relacionadas con la violencia machista, así como 120 docentes que aumentarán sus herramientas educativas para prevenir e identificar problemas de discriminaciones de género entre sus estudiantes. Finalmente, se espera obtener el compromiso de unas 30 entidades interesadas en capitalizar y ampliar los resultados del proyecto. 

En FEPSU hemos abordado en distintas ocasiones la importancia de aplicar estrategias innovadoras en la prevención de la violencia de género. Por ejemplo, nos hemos hecho eco de las investigaciones que señalan que es necesario ampliar la definición de acoso sexual para una mejor prevención. Asimismo, hemos compartido los análisis que se han hecho desde una perspectiva de género para intentar responder a la pregunta sobre si corren el mismo riesgo hombres y mujeres al moverse por la ciudad. Finalmente, también hemos tratado las distintas propuestas de la perspectiva de la prevención a través del diseño ambiental para poder crear calles más seguras para las mujeres

Únete al debate y comenta con nosotros las experiencias de éxito y las mejores estrategias de prevención y seguridad urbana en nuestras redes sociales (Facebook y Twitter). 

¿Cómo fortalecer la salud física y mental de la policía?

Aunque la creación de iniciativas integrales para la seguridad y el bienestar de los policías tiene beneficios claros, muchos departamentos no saben por dónde empezar ni cómo ampliar su programación de bienestar. Este ámbito necesita orientación sobre cómo proporcionar un apoyo eficaz a los y las agentes y miembros del personal no policial que hayan experimentado algún trauma, para promover su salud física y mental a largo plazo, para dotar a los agentes de habilidades de supervivencia emocional y superar el estigma y otras barreras culturales y psicológicas que necesiten ser tratadas. El Departamento de Interior de la Generalitat de Catalunya ha publicado en su blog Notes de Seguretat una serie de lineamientos básicos. En FEPSU te los compartimos. 

La experiencia de Estados Unidos

Para ayudar a satisfacer las necesidades de bienestar de los y las agentes de la policía, en 2017 el Foro de Investigación de la Policía (PERF) fue seleccionado por la Oficina de Servicios de Policía Orientados en la Comunidad (Oficina COPS) del Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) para implementar y gestionar el proyecto de asistencia técnica de seguridad y bienestar de los policías

Como parte de este proyecto, PERF proporcionó soporte y experiencia práctica a tres agencias policiales mientras desarrollaban o ampliaban sus programas de seguridad y bienestar de los agentes. El resultado fue un informe que se basa principalmente en la experiencia del PERF con estas agencias de policía.

El objetivo de esta publicación es proporcionar a los departamentos policiales de todo el país una hoja de ruta para crear sus propios programas de bienestar. La información contenida en este manual del profesional incluye estrategias para crear y mejorar programas de bienestar, fomentar la participación en estas iniciativas y normalizar el uso rutinario de los servicios de salud mental.

Otro de los objetivos del informe es proporcionar orientación a las agencias de policía sobre cómo construir y fortalecer su programación de bienestar para sus empleados. Cada capítulo de esta publicación presenta conclusiones y recomendaciones sobre un tema que surgió como área común durante las evaluaciones. Las recomendaciones del informe reflejan los retos comunes a los que se enfrentan los ámbitos del proyecto y otras agencias policiales de todo Estados Unidos.

Hacia un bienestar integral de los agentes

Por ejemplo, en el capítulo 1 del informe se analizan los elementos básicos que debe tener un programa de bienestar integral, incluidos la forma de identificar las necesidades de salud física y mental de los policías, así como los lineamientos básicos para crear un comité de bienestar. El capítulo 2 se centra en el desarrollo de programación para distintos tipos de bienestar, incluidos el físico, el mental y el emocional, así como el financiero y el espiritual. Las principales recomendaciones son, entre otras:

  • Evaluar varios métodos para incentivar la participación en programas de acondicionamiento físico y determinar cuáles son los que tienen mayor éxito con la plantilla.
  • Proporcionar formación sobre bienestar mental a todos sus nuevos miembros.
  • Eliminar el estigma asociado a la atención a la salud mental y promover el uso del soporte.
  • Identificar y ayudar a los policías que puedan estar en crisis.
  • Crear un programa de mentoría en el que los oficiales veteranos sean asignados a nuevos empleados para ayudarles y sirvan como recurso durante su formación académica, su formación sobre el terreno y en todo el territorio.
  • Capacitar a los supervisores sobre cómo identificar los primeros indicadores de estrés agudo o problemas de salud mental.
  • Incorporar el bienestar y resistencia a las pruebas promocionales para aumentar el conocimiento de los supervisores.
  • Capacitar sobre la identificación y resolución de conductas de afrontamiento ineficaces, como el abuso de alcohol.
  • Evaluar los riesgos de suicidio entre los agentes, promover formas saludables de control del estrés y proporcionar estrategias de salud para prevenir enfermedades.
  • Proporcionar información sobre el bienestar financiero (por ejemplo, presupuestos, beneficios de la jubilación y ahorro financiero).

El seguimiento de todas estas recomendaciones es clave si se quiere asegurar un cuerpo policial sano, tanto física como mentalmente, el cual pueda desarrollar su labor de prevención y mantenimiento de la seguridad con todas las garantías y con la mayor eficiencia. 

En FEPSU siempre nos hemos interesado por brindar herramientas a las fuerzas y cuerpos de seguridad que puedan ser beneficiosas para el desarrollo de una labor más humana y conectada con sus comunidades. Por ejemplo, hace algunas semanas compartimos un artículo del centro de estudios británico The Police Foundation donde se nos planteaba la siguiente pregunta: ¿Por qué la policía necesita reconectarse con lo local? Además, también hemos abordado las distintas herramientas tecnológicas que ayudan a los y las agentes de policía a hacer una mejor labor, como puede ser la tecnología de sensores portátiles o las aplicaciones móviles de seguridad. Todas estas herramientas, junto a una apuesta decidida por un trabajo de prevención comunitaria, podrán llevar a las distintas agencias y fuerzas del orden a realizar una labor verdaderamente eficaz para prevenir el delito y garantizar la seguridad urbana

Si quieres estar al tanto de temas y debates como este, no dudes en seguirnos en nuestras redes sociales (Twitter y Facebook), donde además encontrarás recursos, eventos y otra serie de contenidos relacionados con la prevención y la seguridad urbana.

Innovación para una mejor prevención. Proyecto CCI

¿Cómo podemos mejorar la forma en que se enfocan y se abordan los problemas de seguridad para conseguir mejores resultados? ¿De qué manera se puede mejorar el éxito de las estrategias de prevención a través de un enfoque centrado en las personas? ¿Cómo se puede hacer para que la política de seguridad europea sea significativa para los y las profesionales de la seguridad y la ciudadanía? ¿De qué formas se está conceptualizando y proporcionando la seguridad en toda la Unión Europea? Estas serán las preguntas que guiarán el debate en la conferencia final del proyecto Cutting Crime Impact (CCI), que lleva por nombre Designing Security Futures y que se celebrará los días 24 y 25 de noviembre en Bruselas (Bélgica). En FEPSU te compartimos lo más destacado de su programa. 

Diseñar el futuro de la seguridad

El proyecto CCI ha permitido a seis agencias de aplicación de la ley, conocidas como LEA por sus siglas en inglés (Law Enforcement Agencies), adoptar un proceso de innovación centrado en las personas para investigar, definir, desarrollar y poner en marcha soluciones prácticas a los problemas reales que enfrenta la policía, las administraciones locales y regionales y la ciudadanía.

Los asistentes a la conferencia Designing Security Futures aprenderán a adoptar un enfoque de innovación centrado en las personas en el contexto de la seguridad. Entre otras cosas, los ponentes que participarán en el evento explorarán cómo el enfoque del proyecto CCI permite: 

  • El correcto encuadre y abordaje de los problemas relacionados con la seguridad y la prevención del delito
  • Garantizar la viabilidad, para que las soluciones funcionen según lo previsto
  • Y mejora la implementación, para que las soluciones se adapten al contexto y al grupo de usuarios identificado, ya sean agentes de policía, responsables políticos o ciudadanía.

Durante la conferencia Designing Security Futures se explorarán y analizarán los resultados del proyecto CCI, a partir de las experiencias de diseño e implementación de las ocho herramientas desarrolladas por los socios del proyecto. Además, en el evento se abordarán las políticas de seguridad a nivel local, estatal y de la UE, así como se presentará también un modelo de seguridad europeo nuevo y ampliado. 

Como objetivo final, en el evento se redactarán documentos de políticas públicas relacionados con cuatro áreas concretas: vigilancia predictiva, vigilancia comunitaria, prevención del delito mediante el diseño y la planificación urbana; y la percepción de inseguridad de la ciudadanía. La conferencia estará formada por presentaciones, debates y talleres que explorarán enfoques centrados en el ser humano para innovar soluciones de seguridad y formas de integrar diferentes estrategias en los contextos de la UE.

Herramientas e investigación

La jornada inaugural, que se celebra el miércoles 24 de noviembre de las 11.00 h a las 17.00 h del horario central europeo (CET), contará con las conferencias inaugurales de los profesores de la Universidad de Salford (Reino Unido), Caroline L. Davey y Andrew B. Wootton; así como el responsable del área de Investigación en innovación y seguridad de la Dirección General de Migración y Asuntos de Interior de la Comisión Europea, Andrea De Candido. 

Después de la conferencia de bienvenida, a partir de las 12.00 h, se llevarán a cabo las presentaciones de las distintas herramientas elaboradas por los socios del proyecto CCI. Entre los miembros de FEPSU que participarán en estas conferencias se encuentran los representantes del Departamento de Interior de la Generalitat de Catalunya, Francesc Guillén y Mercè Soro, que presentarán la guía La percepción importa, que brinda herramientas para analizar manifestaciones de percepción de inseguridad y articular respuestas eficaces.

Finalmente, el primer día del evento se cerrará con un taller titulado Comprender la investigación europea en materia de seguridad, impartido por el Doctor Oskar Gstrein, de la Rijksuniversiteit Groningen (Países Bajos). 

Hacia un nuevo modelo europeo de seguridad

La segunda jornada del evento, que se llevará a cabo de las 09.30 h a las 15.30 h (CET), arrancará con la conferencia del Oficial de Prevención del Delito y Justicia Penal de la Oficina de Drogas y Crimen de las Naciones Unidas (UNODC), Johannes de Haan. Seguidamente, el fundador del instituto de investigación neerlandés DSP-groep, Paul van Soomeren, dirigirá la sesión dedicada a políticas públicas en materia de seguridad urbana y prevención del delito. 

A partir de las 11.00 horas se celebrará una nueva ronda de presentación de las herramientas elaboradas en el proyecto CCI. Entre otras iniciativas, se dará a conocer la herramienta de vigilancia comunitaria de Lisboa (Portugal), llamada Comunidades más seguras y que será presentada por los representantes de la Policía Municipal de Lisboa, Monica Diniz y Verónica Nevez. Además, los representantes de la Policía Nacional de los Países Bajos, Armando Jongejan & Marian Krom, presentarán el proyecto ProHIC sobre vigilancia policial predictiva. 

Después de la comida, a partir de las 14.10 h, los profesores de la Universidad de Salford (Reino Unido), Caroline L. Davey & Andrew B. Wootton, dirigirán una conferencia magistral sobre la propuesta del proyecto para avanzar hacia un nuevo modelo europeo de seguridad. Finalmente, la profesora Davey será la encargada de clausurar el evento junto a la directora adjunta de Efus, Carla Napolano

Además de las charlas y de los talleres, durante toda la conferencia las organizaciones y proyectos relacionados con la seguridad y la prevención del delito financiados por la UE expondrán su trabajo y sus resultados de investigación y promoverán su proyecto en el área de exhibición del evento. Algunas de las iniciativas presentes son: Prediction and Visual Intelligence for Security Information (Prevision), Tracing illicit money flows in Europe (Trace), Countering tax crimes in Europe (Protax), An Interactive, Collaborative Digital Gamification Approach to Effective Experiential Training and Prediction of Criminal Actions (Law-Game), Deep AR Law Enforcement Ecosystem (Darlene), Improve performance of European police officers by developing VR enhanced training (Shotpros), A platform for Monitoring and Prediction of Social Impact and Acceptability of Modern Border Control (Meticos) y Efus

Desde FEPSU queremos invitar cordialmente a todos nuestros miembros y socios a participar en este evento internacional sobre innovación y prevención del delito. Recordamos que la conferencia se celebrará en el espacio Le Bouche à Oreille de Bruselas (Bélgica) y que se puede participar tanto presencialmente como virtualmente. Las inscripciones son gratuitas e incluyen comida y refrigerio. Aún así, las plazas son limitadas, por lo que recomendamos registrarse cuanto antes en la página web del proyecto CCI.